• Los venezolanos devotos que están en el país del sur piden salud, justicia y que las familias que se han separado por la crisis vuelva a reunirse

“La fe es lo último que debemos perder”, repite con serenidad el venezolano Eduardo Freay, de 38 años de edad. A él la vida le demostró de golpe que solo con confiar en sus creencias religiosas y en la ciencia podría ver la sanación de una de sus hijas, quien padeció cáncer en 2012.

“Una de mis hijas presentó cáncer en un riñón. El tumor fue extirpado porque era más grande que su órgano (…)  Después de que pasó todo eso, hizo metástasis en el pulmón, que es uno de los cánceres más delicados”, contó Freay, quien es oriundo del estado Zulia, en entrevista para El Diario.

Recordó que ese fue uno de los momentos más delicados que debió enfrentar su familia, pues no solo era la vida de su hija la que estaba en riesgo. Una abuela de Freay y otra de la niña también se enfrentaban al cáncer.

Mi abuela lamentablemente sí murió, pero mi hija pudo salir de esa enfermedad. Ella hoy tiene 15 años y está sana”, comentó.
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Mencionó que en su familia son devotos a Dios y a la Virgen María. De hecho, Freay aseguró que mientras estuvo en Maracaibo participó en las actividades que se realizaban para la Virgen de Chiquinquirá.  

El venezolano se radicó en Chile desde hace tres años junto a su esposa y una de sus hijas. La experiencia como migrantes es lo que los impulsa a diario a rezar y pedir que en los hogares venezolanos se cumpla el milagro de la reunificación de las familias que se separaron debido a la crisis económica, política y social que existe en el país. 

“Hemos pedido que todas las familias venezolanas puedan unirse. De los hogares venezolanos, alguien de un grupo familiar está en otro país (…) El núcleo familiar se disolvió un poco”, dijo, y agregó que también en su familia piden por la sanación y el descanso de personas que padezcan enfermedades terminales.

Fe de los venezolanos
Foto cortesía

Tener fe sin importar la situación

Para Eduardo Freay, las personas no deberían perder la fe sin importar las situaciones en las que se encuentren. 

“La fe en algo o alguien es la única posibilidad de mantener viva la esperanza de que eso que pides ocurra. No importa el tema que sea. Las cosas hay que hacerlas con fe, confiar en aquello que no vemos, que no sabemos qué va a pasar. Para mí, en estos momentos de crisis, la fe es lo último que se pierde”, relató. 

El testimonio de Freay se asemeja a la historia de Barabara Valero, de 28 años de edad. Ella también tiene tres años viviendo en Chile, país al que llegó en busca de calidad de vida que en Venezuela había perdido como consecuencia de la gestión del régimen de Nicolás Maduro.

“La fe no es algo que se ve. Es confianza, convicción, certeza, seguridad”, expresó. 

Valero es cristiana evangélica y es devota únicamente a Dios. Asegura que le pide por la libertad de Venezuela.

“Mi país es rico y abundante, pero cayó en desgracia debido a muchos factores de los que ninguno de nosotros está exento de responsabilidad. Pido el milagro porque Dios es el único que puede salvar a mi tierra, porque ningún gobernante, sea de derecha o izquierda, va a hacer nada por Venezuela”, manifestó. 

Los venezolanos son más creyentes

Eduardo Freay y Barbara Valero concordaron en que los venezolanos en Chile, por tradición, muestran ser más religiosos que los nacionales de dicho país. 

“El venezolano por tradición es más cercano a la iglesia, a la virgen. Nosotros, creo, que somos del único país en el que te dicen que el niños Jesús es quien trae los regalos. Sin embargo, aquí en Chile hay gozo hacia la virgen del Carmen y he tenido la oportunidad de ir a la iglesia y ahí sí se ven muchas personas chilenas adorando la imagen”, contó Freay.

Mientras que Valero aseguró que los venezolanos “por gracia” tienden a creer y pedir más a Dios. 

La fe de los venezolanos
Foto cortesía

Aún hay motivos para tener fe

Bárbara Valero afirmó que pese a la crisis aún existen motivos para que las personas mantengan la fe. “La biblia dice que la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”. comentó. 

De Venezuela han migrado más de 5.000.000 de personas, de acuerdo con lo publicado por la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), debido a la crisis humanitaria que se ha agudizado en los últimos años. S

in embargo, pese a esta situación, se ha apreciado en los últimos acontecimientos religiosos en Venezuela que los ciudadanos muestran su devoción y piden por una salida a la crisis que golpea al país y por la salud de muchos. Quienes tienen fe no se sienten aminorados por las adversidades, siguen adelante con la convicción de que todo mejorará.

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La entrada Libertad en Venezuela y unión: los milagros que piden los migrantes en Chile se publicó primero en El Diario.

Heidy Mercado González

Heidy Mercado González

Periodista. Escribidora de oficio.