Un alto responsable estadounidense dijo el domingo que espera que el próximo gobierno en Washington haga «buen uso» de la relación de fuerzas instaurada por la campaña de «presión máxima» del presidente Donald Trump contra Irán.

«Esta administración esta aquí hasta el 20 enero, fue elegida por los estadounidenses, y seguirá aplicando sus políticas hasta el final de su mandato», aseguró este responsable del departamento de Estado en Abu Dabi, una de las etapas de la gira por Oriente Medio del jefe de la diplomacia estadounidense Mike Pompeo.

El responsable, que hablaba bajo anonimato ante los periodistas que acompañan a Pompeo, pareció reconocer implícitamente que el poder pasará al presidente electo, el demócrata Joe Biden, cuya victoria Donald Trump sigue negándose a reconocer.

El secretario de Estado Mike Pompeo advirtió que continuará multiplicando las sanciones contra Teherán.

«Espero que [el próximo gobierno estadounidense] haga buen uso de esta relación de fuerzas favorable que la administración intenta obtener para empujar a los iraníes a comportarse como un país normal», insistió el funcionario.

Se está especulando cada vez más sobre las acciones espectaculares que la administración Trump podría emprender, como la incorporación de los rebeldes hutíes de Yemen, apoyados por Irán, a la lista negra de «organizaciones terroristas», e incluso la hipótesis, no confirmada, de ataques contra sitios iraníes.

Los detractores del gobierno republicano lo acusan de querer convertir en irreversible la escalada con Irán para que Biden no pueda reanudar el diálogo.

«No es un secreto para nadie que esta administración aplica desde hace varios años esta campaña de presión máxima contra Irán», señaló, hablando de un «enorme éxito».

En 2018, Trump retiró a Estados Unidos del acuerdo internacional firmado tres años antes con Irán para impedirle desarrollar el arma nuclear. Después restableció y endureció las sanciones contra Teherán.

– Irán considera posible los intercambios –

Los «crímenes» cometidos por Estados Unidos contra Irán no impiden que pueda haber intercambios «cuidadosamente reflexionados» entre los dos países, declaró el domingo el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Said Khatibzadeh.

«El futuro de las relaciones entre Irán y Estados Unidos no es simple», reconoció Khatibzadeh durante una rueda de prensa en Teherán, en un momento en el que el gobierno de Hasan Rohani multiplica las señales de apertura hacia el presidente electo estadounidense Joe Biden.

«Estados Unidos cometió reiterados crímenes contra el pueblo iraní» desde los inicios de la República Islámica en 1979, añadió Khatibzadeh, mencionando entre otros el apoyo de Washington a Bagdad durante la guerra Irán-Irak (1980-1988) o la «serie de sanciones» contra Teherán, impuestas o restablecidas por el gobierno del presidente saliente Donal Trump.

«El martirio del general [iraní Qasem] Soleimani», que murió en enero en un ataque de dron estadounidense en Bagdad, es uno de esos «crímenes» que se suman a una «lista [que] que no puede ser amputada ni olvidada», declaró.

«Es normal que [entre dos] miembros de Naciones Unidas [como Estados Unidos e Irán] siempre haya habido y haya intercambios cuidadosamente reflexionados, en un marco conocido», añadió el portavoz.

Irán y Estados Unidos, enemigos desde hace más de cuarenta años, se encontraron al borde de la guerra dos veces desde junio del año pasado, en un contexto de tensiones en el Golfo y por el acuerdo internacional de 2015 sobre el programa nuclear iraní, del que Trump retiró a Estados Unidos tres años después.

Biden dijo que quiere un cambio en la política de «presión máxima» del republicano contra Teherán y habló de un posible regreso de Washington al acuerdo de 2015.