Mediante el juego, los niños aprenden a comunicarse, socializar, empatizar, mejorar la seguridad en sí mismos y adquirir diversas habilidades. Sabemos que el juego es un derecho fundamental del niño, y no solo es fuente de diversión y aprendizaje, sino que constituye una actividad fundamental para su desarrollo a lo largo de toda la infancia.

Hoy hacemos un repaso a las diferentes etapas evolutivas del niño, y te damos ideas de los juegos y actividades más adecuados a cada edad para estimular su desarrollo, al tiempo que os beneficiáis de los aspectos positivos del juego en familia y creas recuerdos inolvidables en la vida de tus hijos.

Bebés hasta 12 meses

El los primeros 12 meses de vida se producen importantes avances en la evolución del bebé, y nuestra forma de atenderles, comunicarnos con ellos y jugar serán fundamentales para su desarrollo cerebral. En este sentido, recuerda que el juguete favorito de tu bebé eres tú.

  • La forma en la que el bebé se comunica también irá cambiando de forma sorprendente a lo largo de los 12 primeros meses. Al principio nos «hablará» mediante el llanto, la mirada o los gestos, pero poco a poco irá asimilando el lenguaje hablado y usará otras formas de expresión para hacerse entender.

Nosotros podemos potenciar el desarrollo del lenguaje de nuestro bebé respondiendo a sus balbuceos, sonriéndole mientras nos «habla», mirándole siempre a los ojos e incluso imitándole, pues este sencillo ejercicio les resulta especialmente divertido y le aporta muchos beneficios.

Con todos estos juegos no solo estaremos potenciando el desarrollo motor y el habla de nuestro bebé, sino también su desarrollo cognitivo, además de crear un entorno de confianza, conexión y amor que todo niño necesita para crecer feliz.

Niños de uno a tres años

A partir del primer año, el juego adquiere un papel importantísimo en la vida de los niños, convirtiéndose en la ‘gasolina’ que su cerebro necesita para seguir desarrollándose y aprendiendo.

En esta etapa tiene una gran relevancia el juego basado en el área sensoriomotriz, ya que ofrece al niño una oportunidad de aprendizaje divertida y diferente, ayudándolo a conocer mejor el mundo que les rodea, a explorar sus capacidades físicas y motoras, y a fomentar su desarrollo cognitivo.

Algunos de los juegos que podemos llevar a cabo en esta etapa son:

  • Juegos que potencien sus sentidos: aunque en el mercado hay una gran variedad de juguetes sensoriales, también son muchas las actividades y juegos caseros que podemos llevar a cabo con nuestro hijo para incentivar su desarrollo sensorial.

  • Juegos que fomenten la creatividad, como construcciones, manualidades, pinturas, disfraces, pintacaras…

  • Juegos y actividades que ayuden a aprender a través de la experimentación, como por ejemplo recolectando y clasificando elementos de la naturaleza, haciendo trasvase de agua de un recipiente a otro, realizando experimentos sencillos…

  • Juegos que fomenten el desarrollo de la empatía: jugar con muñecas, juegos de roles, actividades relacionadas con las emociones…

  • Juegos que estimulen el desarrollo motor grueso (con circuitos y gynkanas de actividades, deportes, juegos de pelota…) y la psicomotricidad fina (mediante la realización de manualidades que requieran de cierta precisión)

Niños entre tres y seis años

La edad preescolar marca hitos muy importantes en el desarrollo del niño, pues deja atrás su etapa de bebé y se adentra en una nueva fase en la que la autonomía y el desarrollo emocional y social adquieren una gran relevancia. Los padres debemos acompañar a nuestros hijos en estos cambios y estimular su desarrollo mediante actividades y juegos adecuados a esta nueva fase que comienzan.

  • Los juegos que requieren de actividad, coordinación y fuerza favorecerán su desarrollo motor, serán su mejor pasatiempo y le ayudarán a «quemar» toda esa energía propia de esta etapa de la vida: hacer carreras de obstáculos, montar en bici o en patines, practicar juegos en el agua, saltar, bailar e inventar coreografías…

  • El juego por excelencia a esta edad es el juego simbólico, que no solo les ayudará a ensayar situaciones en las que se desenvolverán más tarde en la vida real, sino que aprenderán habilidades como la empatía y la comunicación social. Nosotros podemos ayudarles a fomentar el juego simbólico mediante los disfraces, las muñecas, los juegos de roles… En definitiva, jugando a imitar cualquier situación de la vida real.

Recuerda que el juego libre y no dirigido es fundamental en esta etapa, por lo que a la hora de jugar con tus hijos déjales que se expresen con libertad y que elijan ser lo que deseen, sin etiquetas, estereotipos ni imposiciones

  • La etapa preescolar es también la etapa de los descubrimientos, la curiosidad por el mundo que les rodea y el aprendizaje a través de la observación y la experimentación. Por ello, es importante que fomentemos el juego libre y siempre que sea posible invitemos al niño a explorar y descubrir el por qué de las cosas mediante el ejercicio de causa-efecto.

  • Y no podemos olvidarnos del desarrollo creativo del niño, que en esta etapa de la vida es más «explosivo» que en ninguna otra. Por ello, una actividad que nunca falla es jugar con nuestros hijos a crear o inventar de la nada cosas como letras de canciones, bailes, historias, obras de teatro, cuentos, figuras de plastilina, dibujos, dar una nueva vida a un objeto que ya no usamos…

Niños entre seis y diez años

Entre los seis y los ocho años notaremos un cambio importante en la autonomía de los niños, pero seguirán necesitándonos en cada paso que dan. Además, el juego en compañía de papá y mamá sigue siendo su pasatiempo favorito, y jugar juntos incentiva su desarrollo de diferentes formas:

  • A nivel cognitivo, los niños ya comienzan a manejar con cierta soltura conceptos espaciales, temporales y numéricos, y una excelente forma de incentivar esta parte de su desarrollo es mediante juegos de lógica y estrategia, juegos matemáticos, puzzles, pasatiempos que supongan retos o adivinanzas, juegos de construcción…

  • En cuanto al desarrollo del lenguaje, los niños a esta edad ya tienen un habla bien desarrollada y utilizan la gramática correctamente en la mayoría de las ocasiones. Para seguir incentivando esta parcela a través del juego podemos proponerles juegos de palabras y adivinanzas, inventar historias juntos (por ejemplo, escribir un cómic, continuar la historia de un cuento que le haya gustado, inventar el guión de una película…), aprender el guión e interpretar una obra de teatro…

  • Es importante seguir fomentando el desarrollo creativo del niño en esta etapa, dejando que su imaginación vuele y no poniendo coto a su capacidad inventiva. Una buena forma de hacerlo es mediante juegos de construcciones, manualidades (temáticas, con elementos reciclados, con fieltro, con plastilina…), dibujando

Otras ideas de juegos juntos para favorecer diversos ámbitos de su desarrollo son los juegos de mesa, las actividades deportivas y musicales, los juegos al aire libre (volar una cometa, construir una cabaña con ramas y palos, recolectar elementos de la naturaleza…) y, en general, cualquier actividad que ayude a «entrenar» ciertas habilidades sociales fundamentales para la vida, como la empatía, la bondad, la tolerancia y la solidaridad.

Niños a partir de diez años

A medida que nuestros hijos van creciendo y se adentran en la adolescencia, podría parecernos que desean alejarse de nosotros y pasar más tiempo con sus amigos. Y aunque es importante darles espacio, autonomía y confianza, debemos seguir muy presentes, pues en esta etapa de la vida, más que nunca, ellos nos siguen necesitando.

Conectar con nuestros hijos a través del juego y actividades de ocio no solo resultará beneficioso para fortalecer nuestra relación y comunicación con ellos, sino que les ayudará a seguir estimulando su desarrollo.

Hay muchas formas de favorecer el desarrollo de nuestros hijos adolescentes a través del juego, y estos son solo algunos ejemplos:

  • Practicar deporte en familia (jugar un partido de fútbol, hacer senderismo, hacer un carrera de obstáculos, apuntarse a clases de baile juntos, practicar deporte de aventuras…) no solo les ayuda a mantenerse en forma, evitar el sobrepeso y cuidar su salud, sino que es una excelente manera de conectar con nuestros hijos, divertirnos y fortalecer nuestro vínculo

  • Los juegos de mesa siguen siendo una de las apuestas más seguras, pues combinan la diversión con el desarrollo de habilidades como el juego en equipo, el respeto, el pensamiento crítico, la búsqueda de soluciones, la creatividad… Destacamos especialmente en esta etapa los juegos de escape que tantos beneficios aportan al desarrollo

  • Si tu hijo juega a los videojuegos, aprovecha para jugar una partida con él. Mientras se haga un uso racional de los mismos, los videojuegos aportan beneficios a su desarrollo, pues ayudan a estimular la creatividad, las habilidades visoespaciales y motoras, y la concentración.

En definitiva, pasar tiempo de calidad junto a nuestros hijos, eligiendo actividades y juegos que sean adecuados a su edad, no solo contribuirá a fortalecer nuestro vínculo y crear recuerdos, sino que serán parte fundamental para su desarrollo.

Fotos | iStock

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