Pese a informaciones tendenciosas que indican lo contrario, el venezolano Amir Nassar Tayupe, quien ha sido abogado de Alex Saab, no ha roto relaciones con el narcoempresario de origen colombiano y así lo demuestran acontecimientos recientes.

Nassar manejó con exclusividad negocios y procesos judiciales de Saab dentro y fuera de Venezuela. El abogado ha interpuesto querellas en Venezuela para bloquear a medios de comunicación web, en donde también ha buscado limpiar la percepción que existe en Internet sobre sus clientes, mediante empresas especializadas en reputación en línea. Asimismo ha mediado a favor de sus clientes con magistrados del Tribunal Supremo de Justicia venezolano (TSJ), entre otras de sus funciones.

Amir Nassar habría sido uno de los encargados de idear e implementar un esquema transaccional, mediante el Sistema Unitario de Compensación Regional (SUCRE), del que formaba parte Venezuela, que devino en un escándalo judicial por exportaciones ficticias y fraudulentas en Ecuador.

El mismo esquema ideado por Nassar Tayupe habría sido “vendido” a otras empresas que continuaron con el millonario fraude.

El abogado también formaría parte de la junta directiva de empresas fachada de Alex Saab en Ecuador.

Amir Nassar también se habría encargado de negociar en Londres, sin éxito alguno, con el investigador anticorrupción Alek Boyd, para silenciar las denuncias de Boyd contra los ilícitos negocios de Saab.

En fecha reciente se conoció que le fue revocada la visa estadounidense a Amir Nassar Tayupe, hecho que se produjo cuando agencias federales de los Estados Unidos detectaran operaciones financieras sospechosas desde sus cuentas bancarias y gestiones diversas a favor y en nombre de Alex Saab.

Personas familiarizadas con la situación suponen que se trata de un duro golpe para el abogado, pues su esposa e hija tienen residencia en los Estados Unidos.

Al analizar muchas de las denuncias de casos corrupción formuladas en Venezuela, el nombre de Amir Nassar Tayupe se convierte en un elemento conector entre los agentes vinculados a las tramas. Se trata de un abogado que figura como asesor legal del grupo Fondo Global de la Construcción, una empresa propiedad del colombiano Álex Naim Saab Morán, detenido en Cabo Verde por una orden de arresto en su contra emitida por un tribunal de los Estados Unidos que lo reclama para procesarlo por orquestar una red de corrupción que ha permitido que el expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro y su régimen beneficiarse de la importación y distribución de alimentos en Venezuela. La fiscalía estadounidense lo acusa de lavado de dinero, violando con esta acción la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA).

Nassar Tayupe se erige como una figura tras bastidores que ha sido vital en la estructuración de la supuesta red de corrupción encabezada por Saab, la cual se vale de un entramado de empresas y de relaciones que le han permitido llevar a una serie de negociaciones —señaladas como irregulares— con varios gobernantes de Venezuela.

Uno de los casos más sonados y que mayores repercusiones ha tenido su divulgación fue el relacionado con el tráfico ilegal de oro y alimentos mediante el programa gubernamental de provisión de alimentos de los Comité Locales de Abastecimiento y Producción (Clap), por cuya denuncia, los periodistas del portal Armandoinfo.com, Ewald Scharfenberg, Joseph Poliszuk, Roberto Denis y Alfredo Meza, debieron huir a Colombia en razón del acoso de que fueron objeto por parte de las autoridades judiciales. La arremetida del Poder Judicial venezolano buscaba silenciar a quien habían revelado el modus operandi de un empresario a quien la fiscal general en el exilio, Luisa Ortega Díaz, señaló de ser testaferro de Nicolás Maduro. Detrás de estas acciones en contra de los periodistas estaba Nassar Tayupe, como abogado privado en Venezuela de Álex Saab, quien demandó por difamación e injuria a los comunicadores en septiembre de 2017. Dar a conocer la corrupción imperante en el programa de alimentación les valió el destierro a los comunicadores.

El portal Poderopedia informa que la empresa Fondo Global de la Construcción fue registrada en Caracas el 2 de marzo de 2012, cuyo objeto es la compra, venta, importación, exportación, distribución, instalación, almacenaje y suministro de insumos y equipos para la construcción de edificaciones, de acuerdo con su objeto social expuesto en el Registro Nacional de Contratistas.

Refiere que la compañía es propiedad de la empresa española FGDC LATAM 2012, que a su vez es propiedad de FGDC Malta Holdings Limited, con sede en Malta.

Poderopedia cita las declaraciones de Luis Sánchez Yánez, vicepresidente de Finanzas de Fondo Global de Construcción de Venezuela, cuando informó que la red de empresas constituyen un fondo de inversión basado en Bahamas de nombre Universal Venture Capital. Igualmente posee otras compañías en Colombia, donde funciona la casa matriz, y en Ecuador.

Esta empresa ejecutó en Venezuela varios proyectos, entre ellos el Centro Comercial Comunitario Catia La Mar, la Cancha El Valle, el Hotel Aeropuerto de Maiquetía, el complejo habitacional Ciudad Caribia y el estadio Carlos “Café” Martínez, en Vargas.

En alianza con el Ministerio de Vivienda y Hábitat colaboró con la Gran Misión Vivienda Venezuela en la instalación de casas prefabricadas, proyectó por el que recibió del gobierno USD 159 millones, pero solamente entregó el equivalente a USD 3 millones.

Las referidas casas prefabricadas fueron importadas por dos empresas aliadas al Fondo Global para la Construcción, a saber, ELM Import y Thermo Group, las cuales recibieron fondos de la extinta Comisión de Administración de Divisas (Cadivi). En 2013, la Fiscalía ecuatoriana inició una investigación contra Fondo Global de Construcción de Ecuador e imputó a sus accionistas por presunto lavado de activos.

Benito Zambrano

Editor Jefe de Extra Venezuela