Los hermanos Leonardo de 22 años de edad  y Eduard  de 26  conocidos como “los pegadores o los sanguinarios”  ambos eran los responsables de poner “miguelitos” (artefactos filosos en el suelo para dañar los neumáticos) para causar accidentes y así poder asaltar a sus víctimas, fueron encontrados en la misma vía donde cometían sus fechorías.

Estos piratas de carretera han azotado a las principales autopistas del país, en especial la Autopista Regional del Centro, creando angustia en la población cada vez que tienen que trasladarse de un estado a otro.

La madre de ambos, Gladys González, estaba preocupada porque no sabía nada de sus hijos desde la tarde del miércoles. Al día siguiente recibió en la mañana una llamada: “Mataron a los muchachos cerca del ferrocarril”.

Los cuerpos de los hermanos presentaban disparos en la cabeza, rostro y pecho, por lo que parece ser un ajuste de cuentas con una banda rival con la que habían tenido problemas recientemente.

Modus operandi:

Estas bandas  cuyas edades rondan entre los 15 y 20 años, mantienen en azote a quienes transitan por la ARC desde el año 2005 aproximadamente. En sus comienzos, se disponían a lanzar piedras a quienes por diversas razones (accidentes de tránsito con congestionamiento vial, trabajos en la vía, entre otros), debían permanecer en una interminable cola, procediendo posteriormente al robo.

Con el paso del tiempo, sus municiones se han ido perfeccionando, hasta el punto de ser catalogadas como “miguelitos”, unos objetos filosos que son colocados o lanzados en medio de la vía, para que cualquier conductor incauto, al pisar uno de estos, vea cómo su caucho se revienta, ocasionando en su mayoría accidentes o que los choferes se detengan en medio de la oscuridad para luego ser robados. En ciertas oportunidades, ante el nerviosismo de las víctimas, optan por segarles la vida.

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