El diplomático Diego Arria aseguró que el “problema” que existe en Venezuela es que “no ha habido oposición, sino posiciones”, las cuales “reflejan los intereses de pequeños grupos que ni siquiera sumados representan el interés nacional”.

AFP.

“No ha habido un objetivo único, concreto, apoyado, de consenso. Los objetivos se han movido. Y sobre todo lo más importante, se han movido en la sombra, tal como López ha revelado”, estimó.

El exembajador de Venezuela ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) indicó que la propuesta de Leopoldo López acerca de que figuras del oficialismo participen en la transición, es evidencia de que el régimen de Nicolás Maduro ha venido señalando: “Que la oposición está en una autopista de dos vías”.

En una vía son oposición. Y en otra están colaborando con la narcotiranía. Esto ha significado un obstáculo para combatir al régimen y un obstáculo a la hora de presentarnos a la comunidad internacional. ¿Qué es lo que realmente queremos los venezolanos? Parece que queremos un gobierno de transición con los chavistas, cosa que aparentemente le hace gracia al señor Borrell [Josep Borrell, jefe de la diplomacia europea]. Y por lo que veo, las declaraciones de Leopoldo López calzan muy bien con lo que dice Borrell, representando más a España que a toda Europa en mi opinión, porque todos en la Unión Europea no piensan así”, analizó.

Durante una entrevista concedida a Daniel Gómez para ALnavío, aseveró que en Venezuela no se puede “hacer borrón y cuenta nueva” de dos décadas de “tortura a todo un pueblo”, que cuenta con más de 400 presos políticos y alrededor de 6 millones de migrantes, que abandonaron el país debido a la crisis económica, política, social y humanitaria que afronta.

“Después de todo eso no podemos decir que hay que hacer una transición con la narcotiranía para pensar en elecciones. Hablan de elecciones, mientras el país habla de agua, comida, libertad, derechos. Yo creo que estos dirigentes políticos insisten en elecciones porque es su única manera de aprovecharse de algo de Venezuela y no asumir el compromiso de rescatar el país”, indicó.

Por consecuente, consideró que es necesario que surja un verdadero liderazgo en Venezuela, con el objetivo de proteger a la población al tener una “claridad de propósitos”.

No hay liderazgo en Venezuela. Y este liderazgo tiene que arrasar con las malas costumbres y la distorsión de la realidad, que ha puesto en venta todas las penurias de los venezolanos. Parece que todos los muertos venezolanos no valen nada y solo valen las elecciones libres para de alguna manera participar en la torta, porque así es como ellos ven a Venezuela. Como una torta”, explicó.

Arria recordó que cuando Juan Guaidó se juramentó como presidente interino de Venezuela en enero de 2019, poseía esperanzas de que su gobierno encargado “tendría otros valores y compromisos”.

Creo que surgirán nuevos héroes. Héroes de los rincones más escondidos del país. Porque hasta hoy el liderazgo político venezolano ha sido mediático, y no político ni social. Por eso los dirigentes actuales están muy por debajo de las necesidades que demanda manejarse ante un régimen criminal. Creo que la oposición sufre de soberbia. Y no hay nada peor que la soberbia, que les hace más ignorantes y desactualizados de cómo manejarse. Esta es la realidad, porque quienes salen en la prensa, en los medios, son los dirigentes tradicionales del país. Las nuevas voces, que pueden estar en Portuguesa, San Cristóbal, Mérida, o en la diáspora, no aparecen”, finalizó.