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Extra Venezuela Francisco Sagasti, presidente interino de Perú, respondió este viernes a los manifestantes que piden un cambio en la Carta Magna, asegurando que no es «urgente» plantear una nueva Constitución por la crisis que atraviesa el país en materia económica y sanitaria.

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En una entrevista que concedió Segasti la noche del jueves a Reuters, afirmó que el objetivo inmediato de su Gobierno de transición es devolver la tranquilidad al país que vivió una intensa semana después de la destitución de un presidente y la renuncia de otro.

“Creo que después de un periodo tan turbulento, tan cargado de protestas, de incluso algo de violencia, lo mas importante en este momento es devolverle la calma, devolver la tranquilidad a la ciudadanía”, dijo Sagasti en una de las instalaciones del Palacio de Gobierno en el centro de Lima.

El ingeniero y legislador centrista asumió el poder el martes, tras la renuncia de Manuel Merino presionado por fuertes protestas ante la impopular decisión del Congreso dominado por la oposición de destituir al mandatario Martín Vizcarra debido a acusaciones de corrupción.

“Creemos que es una tarea que el próximo gobierno libremente elegido por la ciudadana tome la decisión o no, de plantear la reforma de la constitución o una nueva constitución”, dijo Sagasti.

En las últimas protestas que tumbaron a Merino y permitieron la asunción de Sagasti, los manifestantes querían además de una reforma del desprestigiado Congreso, una nueva Carta Maga. Muchos jóvenes que lideraron las protestas afirman que no pararán hasta conseguir una nueva constitución.

Analistas han hecho comparaciones entre las incipientes protestas de Perú y las de Chile, que duraron meses y terminaron con el gobierno llamando a un referéndum sobre si hacer o no una nueva constitución, que fue votado favorablemente por casi un 80%.

“No nos parece una prioridad inmediata”, dijo Sagasti sobre la posibilidad de apoyar a realizar un referéndum o un cambio de la actual constitución peruana, que fue creada por el exmandatario Alberto Fujimori en 1993 tras cerrar un Congreso liderado por la oposición y gobernar con mano dura.

Los agentes del mercado temen que una nueva Carta Magna -planteada sectores de la izquierda peruana- convierta al Estado peruano en un interventor en desmedro de la iniciativa privada, con el peligro de perder la estabilidad económica.

En las últimas dos décadas, Perú creció con las tasas más altas en América Latina y redujo su pobreza a un 20% desde un 60%. Este año la pobreza aumentará a un 30% por la pandemia.