El Consejo de Ministros de Portugal ha acordado la imposición del toque de queda a partir de este lunes durante los días de diario entre las 23:00 y las 05:00 horas y los próximos dos fines de semana de 13:00 a 05:00 horas para las 121 comarcas con mayor índice de contagiados por coronavirus, incluidas Lisboa y Oporto.

Lo más importante: estas medidas restrictivas estarán en vigor hasta el 23 de noviembre y la situación será evaluada para mantenerlas, implementarlas o reducirlas en función de la evolución. Actualmente, las 121 comarcas sobre las que se aplican las medidas restrictivas tienen, al menos, 240 contagios activos por cada 100.000 habitantes.

La medida «es esencial» para controlar el avance exponencial de la COVID-19, ha dicho el primer ministro luso, António Costa, en la rueda de prensa posterior al Consejo Extraordinario de Ministros, ya que, como ha recordado, los contagios han pasado de 2.000 diarios a mediados de octubre a más de 6.000 en la actualidad.

El primer ministro ha argumentado que el 68% de los contagios se están produciendo en el entorno familiar, de ahí que hayan impuesto dichas limitaciones, que también buscan salvar el período navideño.

Estas restricciones, amparadas en el estado de emergencia (nivel de alerta máximo del país) ordenado por el presidente de Portugal y que también se aplicará del 9 al 23 de noviembre, prohíben la circulación por las vías públicas y tendrán excepciones para los que acudan al trabajo o por motivos sanitarios.

El Consejo de Ministros, que se alargó más de cinco horas, también acordó la movilización de recursos humanos de apoyo a los profesionales de salud para el rastreo y la vigilancia de enfermos de coronavirus, por lo que, al menos, serán movilizados 915 funcionarios públicos que no estaban desarrollando su labor.

En este contexto, Costa reconoce que entre los sectores más afectados serán el del comercio y la restauración, aunque los restaurantes podrán seguir trabajando a partir del toque de queda con servicios de comida a domicilio o para recoger en el establecimiento.

La situación de las comarcas será revaluada el próximo jueves, 12 de noviembre, y en algunas zonas se podrán aplicar medidas diferentes que, incluso, pueden ser más restrictivas. Es el caso de la comarca de Paços de Ferreira, al norte de Portugal, donde hay una incidencia de covid de 4.000 casos activos por cada 100.000 habitantes.

«Son medidas duras para todos nosotros, pero son necesarias y esenciales para controlar esta pandemia sin decretar un confinamiento general», defiende el primer ministro.

Benito Zambrano

Editor Jefe de Extra Venezuela