Diario La Razón / Caracas 21 noviembre, 2020

El abogado laboral indicó que el Estado está entregando a los trabajadores solo ingresos para la sobrevivencia, pero sin perspectiva de futuro

Enrique Meléndez

El abogado León Arismendi sostiene que el Estado no tiene con qué pagar la nómina de los trabajadores venezolanos. “El Estado lo que está haciendo es entregando unos ingresos, como para la sobrevivencia. Allí no hay ninguna perspectiva de futuro”, sostiene el especialista en temas laborales.

¿A usted no le parece que la situación laboral en esta oportunidad ha sufrido un doble impacto económico; pues por una parte, se venía de caída incesante de la economía; cuando ahora, por otra parte, la pandemia, que también arrasa en el mundo  puestos de trabajo, se hace sentir?

– Obvio: la pandemia afecta a todo el mundo, y en la medida en que obliga a las personas, para resguardar su salud, a mantenerse en casa, eso significa desempleo. Pero en el mundo la situación está operando bajo otras reglas; que son incluso las reglas, las que obligó la pandemia. Entonces, el mundo del trabajo está seriamente averiado, a propósito de la cantidad de puestos laborales que se van a perder.

“Las cifras que ha venido manejando la Organización Internacional del Trabajo (OIT), y que se basan en monitoreos a nivel mundial, nos colocan frente a una situación realmente inédita. Imagínate tú ahora Venezuela; que vive una crisis terrible, y que el presente gobierno no ha hecho, sino agudizarla; por supuesto que en su caso es más grave”.

Es evidente que muchas empresas han cerrado; sobre todo, pequeños negocios; que en el caso de las ciudades venezolanas son una fuente importante de empleos»

¿En cuánto estima usted que se han perdido los puestos de trabajo, sobre todo, este año de pandemia?

– Lo que ocurre entre nosotros es que, como no hay estadísticas oficiales; no hay números; no hay unos datos, a partir de los cuales uno puede hacer algunas afirmaciones categóricas. Pero es evidente que muchos negocios, que estaban atravesando por una crisis, cerraron, y lo más probable es que ya no vuelvan a abrir.

“Es evidente que muchas empresas han cerrado; sobre todo, pequeños negocios; que en el caso de las ciudades venezolanas son una fuente importante de empleos. ¿Cuántos de esos negocitos no van a abrir en el futuro inmediato, que han cancelado cualquier posibilidad de reabrir sus puertas? Eso no se traduce sino en pérdida de empleos; sólo que el dato concreto, en ese sentido, no lo tenemos. Pero es obvio. Basta darse una vuelta por eso que llaman las zonas industriales de las grandes ciudades: totalmente paralizadas”.

“Lo que se mantiene activo es la industria de la alimentación; que es lo que más opera, y en razón de que eso tiene una demanda fija; incluso, es posible que eso haya aumentado, y gracias a las necesidades vitales esas empresas se mantienen abiertas”.

En el sector privado hace rato que las remuneraciones están por encima de lo salarios del gobierno»

En cuanto al tema del salario hay una gran confusión; pues, por una parte, se habla por las redes sociales de que Nicolás Maduro anunció un aumento del salario básico a 4 millones 500 mil bolívares; pero que, por la otra, quedó fijado por Gaceta Oficial en 1 millón 200 mil bolívares. ¿Qué sabe usted?

– Entiendo que lo de los 4 millones 500 mil bolívares fue una noticia, que corrió por ahí, y no se corroboró, y del millón 200 mil no se refiere sino a un ajuste en las tablas de la administración pública, que circuló por las redes y, efectivamente, se trata de un ajuste; pues no se puede hablar de aumento; cuando la capacidad de compra de los sueldos sigue estando por debajo de los parámetros, que nos puedan remitir a la idea, de que el trabajo en Venezuela tiene algún valor.

“De modo que las tablas en la administración pública ahora comienzan a partir de 1 millón 200 mil. En el sector privado hace rato que las remuneraciones están por encima de ese marco. Entonces, no ha habido un decreto que establezca un nuevo salario mínimo. El salario mínimo en términos oficiales es el mismo que teníamos desde el mes de mayo”.

“Pero bueno, asumamos que en los hechos, como dicen las redes, hay una nueva remuneración que comienza con un millón 200 mil bolívares. Esos son menos de dos dólares; al precio que tiene esa divisa hoy en día. Es evidente que con esa cifra no se resuelve nada, en términos de poder adquisitivo. Con dos dólares al mes una persona no se sustenta, menos una familia, que en Venezuela suelen constituir de unas cinco personas. Es imposible que cinco personas puedan vivir con dos dólares mensuales, y el techo de esa nómina creo que son 3 millones 400 mil bolívares”.

“La Ley Antibloqueo que es ahora la panacea. El gobierno vive de magia en magia. Inventando programas»

“En el caso, por ejemplo, de los docentes universitarios esa nueva escala, de acuerdo a informaciones extraoficiales, van a comenzar desde 2 millones 500 mil bolívares, hasta el nivel de un profesor titular, que será de unos 4 millones 800 mil bolívares. ¿Cuánto es eso en dólares? Serían menos de 10 dólares”.

“Estamos hablando, en realidad, de un Estado que no está en condiciones de pagar la nómina. Eso es lo que uno, en definitiva, llega a intuir a la luz de las evidencias; porque tampoco podemos partir de suponer que el gobierno ha decidido que todo el mundo se muera de hambre. Creo que el Fisco nacional está caótico. Para eso inventaron lo de esta Ley Antibloqueo”.

“La Ley Antibloqueo que es ahora la panacea. El gobierno vive de magia en magia. Inventando programas, que al comienzo todos son la panacea universal. ¿Tú te acuerdas del momento en que decidieron quitarle cuatro ceros al bolívares en el 2018? Entonces, la magia del gobierno eran los petros; empezando por el ajuste del salario a medio petro. Todo eso quedó en nada; cuando tenemos un salario mínimo, que apenas está por cero sesenta dólares, según la referencia de mayo”.

“A eso llegamos, luego de haber anunciado en el 2018 un plan, que permitiría resolver los problemas de la economía venezolana. Ahora la magia se ha manifestado en esta Ley Antibloqueo; que va a reactivar la economía, y va a mejorarles los ingresos a los trabajadores. Imagínate tú el punto de partida el salario mínimo es menos de dos dólares mensuales. Caramba, ¿cuándo será que los salarios de los venezolanos para adquirir una canasta de alimentos?”.

Estamos hablando de la precarización de nuestras condiciones de vida a todos los niveles. Yo dudo que en el mundo haya algo comparable».

Los bonos del Carnet de la Patria están llegando, pero no en una forma regular, y no a todo el mundo en una forma integral ¿No le parece?

– Pero es que el tema de los bonos que llegan por el Carnet de la Patria; lo que se pretende con eso desde el Estado, es mantener sobre todo a los sectores más necesitados en una permanente dependencia del Fisco; pero cada día esos ingresos son menores. A eso me refiero, cuando hablo de que aquí estamos frente a una crisis horrible; porque jamás habíamos visto que el Estado no tiene con qué pagarnos la nómina. No está en condiciones de remunerar al trabajo.

“El Estado lo que está haciendo es entregando unos ingresos, como para la sobrevivencia. Allí no hay ninguna perspectiva de futuro. Entonces, bueno, todo lo que son esos bonos, las cajas Clap todo eso ha venido mermando. Fíjate en el caso de los pensionados y jubilados: todos sabemos que a esa edad casi es indispensable gastar dinero en medicamentos ¿Quién puede comprar un medicamento con esos ingresos, para quien los necesite?”-

“Estamos hablando de la precarización de nuestras condiciones de vida a todos los niveles. Yo dudo que en el mundo haya algo comparable, a lo que los venezolanos han vivido. Me refiero a la Venezuela republicana, a propósito de la tragedia que pudo haber ocurrido durante la guerra de independencia, durante la guerra federal; a pesar de estas situaciones, jamás los venezolanos habían vivido una situación como esta”.

Una política absolutamente equivocada nos condujo a la destrucción del aparato productivo nacional; la destrucción del trabajo”.

Eso que se dice que vamos camino a una dolarización de los salarios, en consecuencia, no deja de ser un delirio. ¿Qué cree usted?

– La dolarización, tal como se ha planteado, también nos conduce al tema de la magia. La circunstancia no es cambiar unos bolívares por dólares. La circunstancia es que sea en bolívares o sea en dólares, el ingreso sea suficiente para cubrir el nivel de gastos de una persona o de una familia. Si, en lugar de un millón 200 mil bolívares, tú le entregas a un trabajador el equivalente a eso en dólares, allí no se resuelve nada.

“Eso lo hemos hablado muchísimo. El problema es que hasta tanto tú no ataques el problema de la hiperinflación, al ritmo que va y que no hayan medidas, para corregir eso… En la América Latina se ha pasado por eso, con motivo de la crisis hiperinflacionaria, que se ha desatado en algunos países, y allí con las medidas adecuadas se logró controlar, en ese sentido. El remedio existe desde hace tiempo, y que comienza con tener una política económica abierta a la inversión, a fomentar la iniciativa privada, a favorecer el ahorro.

“Hay un conjunto de medidas macroeconómicas que están diseñadas, para controlar la inflación, sobre todo, y este flagelo dejó de ser un problema para todo el mundo. A nosotros nos atrapó; porque hemos adoptado una política absolutamente equivocada, y que nos condujo a la destrucción del aparato productivo nacional; la destrucción del trabajo”.

El trabajo tiene que ser el eje fundamental; además de llevar a cabo procesos de diálogo y de negociación»

“De modo que para que las cosas se resuelvan, tiene que haber un cambio de política económica; un cambio de conceptos y dudo que este gobierno esté en condiciones de hacer eso. Porque, además, se requeriría una apertura hacia el mundo, y que se ve que el gobierno no está interesado en esta política; cuando lo que prefiere es sostener relaciones con los rusos, con los chinos, con los iraníes, con los turcos; es decir, con aquellos países donde los estándares democráticos no existen.

“Entonces, no es con el apoyo de esos países, que nosotros vamos a salir adelante; sino con el apoyo de la comunidad internacional; con una política de apertura, que permita que los inversionistas vengan; que observen que aquí hay una institucionalidad que se respeta. Para eso el trabajo tiene que jugar un papel preponderante”.

“Aquí se ha hablado mucho de que vamos a dejar de ser el país rentista, que hasta ahora hemos tenido, para ir a un país productivo; pero para lograr eso, el trabajo tiene que ser el eje fundamental; además de llevar a cabo procesos de diálogo y de negociación; que es lo que recomienda la OIT”.

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