Justicia federal argentina congeló fondos del Hezbollah; de su organización de seguridad externa, Yihad Islámica; de su jefe, Hasan Nasrallah; de Salman El Reda, sobre quien pesa un pedido de captura por el ataque a la AMIA; y del clan Barakat, la familia de comerciantes con sede en la Triple Frontera acusados de lavado de dinero y financiamiento del terrorismo.

La decisión fue tomada por el juez federal de El Dorado, Misiones, Miguel Angel Guerrero, en una causa en la que prorrogó por un año el congelamiento de los bienes de la organización terrorista y de 22 personas más, dijeron a LA NACION fuentes con interés en esa investigación. Estos fondos ya habían sido congelados administrativamente por la Unidad de Información Financiera (UIF) durante el gobierno de Mauricio Macri y en enero pasado con la administración de Alberto Fernández.

Pero ambas medidas eran por seis meses y se vencieron, por lo que ahora la decisión del juez Guerrero las prorroga por un año más. El Gobierno de los Estados Unidos e Israel estaban pendientes de esta decisión judicial, por las implicancias políticas que tiene el ahogar financieramente a quienes consideran uno de sus principales enemigos.

El juez federal Guerrero viene investigando al clan Barakat con auxilio de la Procuraduría de Criminalidad Económica, la UIF y la Gendarmería desde 2015, cuando se reportó que uno de sus integrantes cambiaba premios millonarios en el casino de Puerto Iguazú y se sospechó que podía estar envuelto en lavado de dinero, ya que su nombre figuraba en una lista de sospechosos de terrorismo internacional. Los informes determinaron que su familia era sospechosa de financiar actividades terroristas del Hezbollah en la Triple Frontera.

Assad Ahmad Barakat fue detenido en 2018
Assad Ahmad Barakat fue detenido en 2018 Fuente: Archivo

La Justicia empezó a seguir los pasos de los Barakat, identificó los ingresos al país de dos docenas de personas que llegaban casi simultáneamente cruzando la Triple frontera por tierra en diversos vehículos y estableció sus movimientos de apuestas en Casinos de Puerto Iguazú con la compra de fichas por unos 5 millones de dólares, que se sospecha son fondos que se les daban apariencia de licitud una vez cambiados como en el casino.

La Justicia evaluó que Hezbollah fue autor del atentado contra la AMIA y la embajada de Israel y que algunos testigos que declararon en el expediente de los ataques refirieron la participación de personas de la Triple Frontera y hasta uno de ellos mencionó a los hermanos Barakat como implicados en la preparación de actividades previas.

Entre los fundamentos de la medida se cuentan los informes de inteligencia de agencias norteamericanas que indican la vinculación con el terrorismo de los sospechosos, análisis financieros de sus inversiones en Ciudad del Este, registros de allanamientos realizados allí con videos que instan a la lucha armada y el análisis de una red financiera que lleva hasta Chile, que posiblemente haya sido usada en actividades de lavado de dinero. Incluso la DEA advirtió su interés en el clan ante la sospecha de que importen vehículos de alta gama desde Paraguay al Líbano, con cocaína escondida en su interior.

Benito Zambrano

Editor Jefe de Extra Venezuela