Marino Alvarado, abogado y miembro de la ONG Provea, conversó con Román Lozinski a través del Circuito Éxitos, sobre la violación de DDHH tras lo ocurrido con las detenciones de los sindicales petroleros Eudis Girot y Guillermo Zárraga.

En primer lugar, Alvarado destaca que la detención realizada por la Dirección General de Contra Inteligencia Militar (Dgcim) es una irregularidad, puesto que ellos son órganos militares y no tienen por qué procesar a dichos líderes sindicales.

“Cualquier detenido que sea llevado al Dgcim debe causar preocupación sobre su integridad física”, asegura Alvarado, quien destaca los antecedentes que se tiene sobre el centro de detención del Dgcim en Boleíta, donde se presume que se encuentran los detenidos.

El abogado de Zárraga no ha podido tener contacto con sus familiares, mientras que presuntamente, el abogado de Eudis no ha logrado contactarlo; por otra parte, comenta Alvarado, los familiares indicaron que a los líderes sindicalistas se les acusa presuntamente de terrorismo; la Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros de Venezuela ha estado últimamente activa con constantes denuncias sobre sus derechos y el cumplimiento de sus respectivas leyes.

“Nosotros suponemos que estas detenciones y persecuciones tienen que ver con la intención de frenar los reclamos que ha venido haciendo este movimiento sindical petrolero…”, destaca Alvarado.

Respecto a los asuntos relacionados al FAES y las actuaciones de Michelle Bachelet, entre otros, Marino asegura que dicho organismo se ha convertido en una “maquinaria de terror contra los más pobres en Venezuela” y asegura, que las declaraciones de Tarek William Saab han llegado tarde sobre un tema que han venido denunciando durante meses.