Nueva masculinidad y jóvenes machistas. Una reflexión para el Día Internacional del Hombre 2020 y cómo se percibe el tema.

El debate está latente: ¿debería o no existir el Día Internacional del Hombre? Pero más allá de cuestionar una fecha, hay un tema de trasfondo que le concierte: la masculinidad. La masculinidad es el conjunto de características de ser de los hombres que usualmente abarca rasgos biológicos y culturales. Es posible que este año (y un poco antes) escuchamos conceptos como «nuevas masculinidades«, «deconstrucción», «masculinidad frágil» y bueno, sumándolos a la causa de un futuro más benéfico y equitativo para todos, resultan en una connotación que sumará a un mejor resultado.

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El 19 de noviembre se celebra el Día Internacional del Hombre

Desde finales de los noventa se celebra cada 19 de noviembre. Lo estableció el profesor de la Universidad de Missouri-Kansas, Thomas Oster. En 2006 se rectificaron algunos pilares para su festejo:

  • promover modelos masculinos positivos y normalizados.
  • celebrar las contribuciones del hombre a la sociedad y familia.
  • hacer hincapié en la salud.
  • poner relieve en la discriminación contra hombres
  • mejorar las relaciones de género y promover la igualdad.
  • crear un mundo más seguro.

Reflexiones sobre las Nuevas Masculinidades

En México, un ciudadano creó una reunión semanal en una cafetería. Lleva por nombre «Hombres Necios», y son dos horas de mesa redonda donde los hombres se reúnen para contar sus experiencias sobre roles de género.

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«Hablar desde lo que sentimos más desde lo que pensamos nos permite reflexionar el por qué nos comportamos dentro del machismo. Por qué hemos sido violentos, hemos abusado del poder, tenemos privilegios», explicó Edmundo Castelán, creador del círculo, en entrevista para El Universal.

En la misma entrevista, algunos participantes del grupo concordaron: «hemos adoptado el machismo como forma de vida». Y la misión les es clara: abolir ese machismo violento.

(Foto: Getty Images)

El camino de la equidad

Michael Kimmel, sociólogo y director del Centro para el Estudio del Hombre y las Masculinidades, reflexiona: «no se puede empoderar a las mujeres y niñas sin que participen los hombres y chicos. Para alcanzar la igualdad de género es necesario educar, salir de las viejas ideas de lo que significa ser hombre y romper con la herencia patriarcal».

«Históricamente, el modelo de masculinidad predominante impregnó todas las esferas de la estructura de una sociedad (política, económica y cultural) y, a su vez, legitimó y perpetuó una forma de poder sobre otros».

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«Feminista no se nace, se hace, y así también se construye la masculunidad», Ritxar Bacete

Bacete es antropólogo, trabajador social y especialista en género. Tiene un libro «Nuevos hombres buenos», donde propone que los hombres deben mirarse al espejo y preguntarse: ¿quién soy en este nuevo mundo?, ¿qué se espera de mi?, ¿soy un hombre justo?, ¿puedo cambiar?, ¿cómo me relaciono con otros hombres y con las mujeres?, ¿soy machista?, ¿soy libre?

La (des)educación del sistema de opresión

Existen movimientos que abarcan la parte de la educación como pilar del cambio. Así sucedió con el Encuentro Latinoamericano de Varones Antipatriarcales (ELVA), quienes invitan a los hombres a «un proceso de deconstrucción de la masculinidad», como describen en sus redes.

Este encuentro que toma lugar en Uruguay lleva a cabo conferencias, pláticas, debates, actividades recreativas y más para que se junten los varones en un acto de decisión por terminar con la opresión del machismo.

Agencias periodísticas concuerdan en algo: los estereotipos de género perjudican particularmente a las mujeres, pero también impactan negativamente sobre los varones. ¿Por qué? Se «refuerza una idea hegemónica de la masculinidad que los aleja de la posibilidad de ejercer determinados derechos».

Jóvenes machistas

Es fácil creer que las generaciones jóvenes son las «menos machistas». Y aunque esto no esté muy lejos de la realidad, los números hablan un tanto por lo contrario.

El Observatorio sobre Juventud y Género investigó a tres grupos de jóvenes.

  • conscientes y equitativos (44%): menos identidad estereotipada, conscientes de la existencia de desigualdades, feministas.
  • tradicionales y sexistas (39%): son jóvenes entre 25 y 29 años, hacen ejercicios de dominación masculina.
  • negacionistas y conservadores (17%): graba a su pareja sin su permiso, la daña y evita que tenga vida personal; son jóvenes de 15 y 19 años.

En conclusión, y con información de La Vanguardia, «56% de los jóvenes varones defienden posiciones machistas».