Quienes seguimos de cerca la actualidad política estadounidense llevamos semanas enfrentándonos, cada vez que hablamos con algún conocido, familiar o amigo, a la pregunta del millón: ¿quién va a ganar estas elecciones?

No sé qué respuesta darán otros. La mía es bastante cobarde: si tuviese que apostar dinero no sabría dónde ponerlo; aunque muchas encuestas –las más fiables– otorgan la victoria a Joe Biden y hay motivos de sobra para pensar que podría ser así… ahora mismo solo sé que no sé nada.

La cobardía viene avalada por lo sucedido en 2016, cuando el referente periodístico del país, el New York Times, comenzó la cobertura de la noche electoral informando al personal de que Hillary Clinton tenía una probabilidad de victoria del 90%. Es más: FiveThirtyEight, la bitácora que gestiona ese genio de la estadística llamado Nate Silver, calculó que la probabilidad de victoria de Donald Trump no alcanzaba el 30%. Lo que pasó después es de sobra conocido: el tipo consiguió 63 millones de papeletas y gracias a la aritmética del colegio electoral fue nombrado presidente.

Estamos como para fiarnos, vaya.

Sin embargo, he comprobado que soltar yo solo sé que no sé nada suele dejar al interlocutor un poco frío. De modo que ahora, tras el chasco, añado a mi respuesta una serie de recomendaciones tuiteras. A quién seguir para saber, durante la noche electoral y su después, lo que está ocurriendo. Y como a mí me pregunta gente muy diferente, el abanico de recomendaciones incluye perfiles muy diferentes. Analistas, comentaristas, friquis, periodistas y académicos. Progresistas, conservadores y ni una cosa ni la otra. Provocadores y asépticos. En fin: de todo. El único denominador común es, precisamente, que sus nombres salen de mi boca. Puesto de otro modo: serán una cosa o la contraria, pero en la humilde opinión del que escribe estas líneas saben de lo que hablan.

El caso es que en The Objective han pensado que mis recomendaciones pueden ser de interés general. Así que nada; aquí van.

Tomando nota. | Foto: Brian Snyder | Reuters.

Nate Silver (@NateSilver538)

Como he dicho hace tres párrafos, FiveThirtyEight tampoco vio venir a Donald Trump. Pero si ponemos la trayectoria de Silver en perspectiva –2008: predijo el resultado en 49 de los 50 estados; 2012: predijo el resultado en los 50 estados– y damos por cierto que lo ocurrido en 2016 le ha servido para perfeccionar su sistema de análisis entenderemos por qué su cuenta de Twitter sigue siendo la referencia.

Sean Trende (@SeanTrende)

En otra vida este hombre se dedicaba a la abogacía de alto nivel. Hoy es el principal analista del portal conservador Real Clear Politics y, por lo tanto, es quien le hace la competencia a Nate Silver. Tiene hilos muy interesantes explorando el futuro que le espera al Partido Republicano cuando Trump decida volver a sus cosas.

Maggie Haberman (@maggieNYT)

Maggie es la periodista encargada de informar a los lectores del New York Times, a los telespectadores que enchufan la CNN y al millón y medio de personas que la siguen en Twitter de lo que se cuece en la Casa Blanca. Lleva en esto más de dos décadas y su pluma se ha asomado a todo tipo de medios; desde tabloides hasta revistas de prestigio. Así que nadie se sorprendió cuando en 2018 cayó el Pulitzer. Y no sé si me dejo algo más. Ah, bueno, sí: todo aquel que haya arrugado la nariz al leer New York Times debe saber que una parte importante de la izquierda gringa no puede ni verla alegando que no es lo suficientemente dura con Trump. Curiosamente, el Donald también la ha puesto a parir.

Erick Erickson (@EWErickson)

Este yonqui de la política, según su propia definición, es un señor conservador de Atlanta que tiene un programa de radio extremadamente popular entre los simpatizantes del Partido Republicano. Hace tiempo, cuando The Atlantic le definió como “el conservador más poderoso de los Estados Unidos”, era un punki de cuidado. Según se sentaba frente al micrófono… ratatatatatata. ¿Michelle Obama? Una arpía marxista. ¿Su marido? Le dieron el Nobel por ser moreno. ¿El juez David Souter? ¡Un jodido pederasta! Y así se las gastaba el camarada Erick con quien tuviera la desgracia de ponerse a tiro. Pero en 2016, y coincidiendo con la llegada de algunos problemas de salud, decidió largar amarras y adoptar una postura crítica con Trump. Desde entonces sus valoraciones traen bastante sustancia. Se podría decir, en fin, que ha sustituido la cresta por el microscopio.

David Fahrenthold (@Fahrenthold)

Uno de los reporteros que el Washington Post, probablemente el periódico que mejor conoce los entresijos de los palacios washingtonianos, Casa Blanca incluida, tiene desplegados frente a Trump. En concreto, Fahrenthold se ha especializado en los negocios de la familia y en esos conflictos de interés que afloran cada dos por tres y a los que nadie en la derecha parece dar demasiada importancia. Tiene un Pulitzer en la vitrina y va con frecuencia a la tele, donde comparte reflexiones en base a lo que le cuentan sus tropecientas fuentes.

Jennifer Jacobs (@JenniferJacobs)

He aquí la corresponsal política del portal financiero Bloomberg. Esto es interesante porque el dueño de ese portal financiero, Michael Bloomberg, es un antitrumpista furibundo pero Jennifer, en cambio, siempre ha mantenido una relación de lo más cordial con el presidente. Además, es de Iowa; un estado del Midwest –la América Profunda, para entendernos– que hoy por hoy nadie sabe por quién se va a decantar y puede, por tanto, convertirse en un termómetro interesante.

Michael Johns (@michaeljohns)

Johns es un analista político que defiende, con entusiasmo y sin complejos, a Donald Trump. Tampoco es de extrañar si tenemos en cuenta que este antiguo asesor de George W. Bush se convirtió poco después en uno de los líderes del Tea Party. Nada contra la corriente y por eso a veces rescata datos y señala tendencias que otros observadores pasan por alto. Cualquier muestra de pesimismo en su timeline debería ser motivo suficiente para que en can Biden se pongan a brindar con champagne.

Dave Wasserman (@Redistrict)

Uno de los analistas más valiosos del país. Dicho, entre otros, por Nate Silver. ¿Por qué? Pues porque, además de ser un auténtico friqui de los datos, las gráficas y todo tipo de mapas, Wasserman no se casa con nadie. Impulsor, junto a otros colegas, de una newsletter especializada en procesos electorales llamada The Cook Political Report, Wasserman cuenta con un segundo aval: dos meses antes de las elecciones del 2016 escribió un artículo titulado “Cómo Trump puede ganar perdiendo el voto popular”. En otras palabras: él sí lo vio venir.

Andrew Sullivan (@sullydish)

Católico, gay, conservador y coleccionista de marchas inexplicadas –le han largado de la revista New York, de la New York Times Magazine, se fue dando un portazo de la revista New Republic…–, Sullivan está considerado un pensador tan polémico como original. Comenzó a escribir sobre política en torno al año 2000 y desde entonces no ha parado de agitar las aguas.

Ian Bremmer (@ianbremmer)

Cierto: Bremmer es un analista y profesor universitario especializado en política internacional. Mejor dicho: en geopolítica. Precisamente por eso ha seguido muy de cerca la presidencia de Trump y ahora está pendiente de lo que pueda ocurrir la semana que viene. Cuando se le pregunta, como hizo el periodista Carlos Barragán en El Confidencial, qué opina de Trump responde que no le gusta un pelo. Ahora bien: tampoco le gusta un pelo la deriva de los medios de comunicación progresistas. Resumiendo: Ian Bremmer supone un soplo de aire fresco en un Twitter repleto de partisanos.

Natalie Andrews (@nataliewsj)

En estas elecciones no solo se decidirá quién será el próximo líder del, jeje, mundo libre. También se decidirá si el Partido Demócrata recupera el control del Senado (hay 35 escaños en disputa) y cuál será la composición de la Cámara de Representantes (los 435 escaños están en juego) hasta el 2022. En otras palabras: la noche del 3 de noviembre habrá centenares de elecciones, al margen de las presidenciales, en curso. Y algunas son importantísimas. La corresponsal en el Congreso del Wall Street Journal, el diario conservador más influyente (y respetado) del país, estará en ello.

Dori Toribio (@DoriToribio)

Esta periodista española lleva diez años en Washington DC cubriendo la actualidad política estadounidense. Además de un máster en Comunicación Política, entre sus credenciales se encuentra el haber sido observadora electoral para misiones de la OCDE y de la Unión Europea. En otras palabras: de elecciones gringas sabe un rato. Actualmente trabaja en el Washington Post y en Twitter recibe ovaciones cerradas a menudo por los hilos que se marca.

Emilio Doménech (@Nanisimo)

Emilio es eso que llaman “periodista multimedia”. O sea: un tipo que recurre a formatos diferentes –Twitter, newsletter, Instagram, podcast, YouTube– para informar de lo que se cuece en los Estados Unidos. Gente que sabe del tema dice que se lo está currando mucho. Conoce bien quién es quién en el entramado político-mediático yanqui, trata de contextualizar lo que nos llega desde allá sin filtrar y se pasará la noche del Día D pegado a la pantalla.

Carlos Barragán (@CarlosBarraganT)

Carlos Barragán, un periodista de El Confidencial especializado en política internacional  y siempre atento a los conflictos que amenazan con resignificar nuestro presente, aterrizó hace unas semanas en Washington DC con la misión de informar a sus lectores sobre cómo respira la sociedad estadounidense ante los comicios más importantes de su historia reciente. Cumple su compromiso redactando una newsletter diaria (¡y gratuita!) titulada América, ‘all-in’. Por cierto: ha entrevistado a pensadores de talla mundial como el ya citado Ian Bremmer, Bruno Maçaes o Kishore Mahbubani.

Michael Tracey (@mtracey)

No sé muy bien quién es Michael Tracey. Lo que sí sé es que cuando te sigue gente tan diferente como Claire Lehmann, fundadora de Quillette, y Matt Kennard, autor de La extorsión, es porque estás diciendo cosas interesantes. Y hasta donde he podido leer, Tracey dice cosas interesantes y promete seguir diciéndolas durante la noche del 3 de noviembre. Otro plus es la irreverencia con la que se conduce. Biden, por cierto, le cae fatal.

(Cabe la posibilidad de que alguna de estas cuentas decida no echar la noche electoral en Twitter. En tal caso recomiendo paciencia: no tardará mucho en salir a la palestra.)

Benito Zambrano

Editor Jefe de Extra Venezuela