Diosdado Cabello, primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), llamó este martes a las organizaciones afiliadas a verificar, las veces que sea necesario, que “no se quede nadie sin votar” en las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre.

“Les pido hermanos y hermanas, jefe de calle, jefa de calle, jefes y jefas de comunidades, jefes y jefas de UBCH (Unidades de Batalla Bolívar Chávez), vámonos casa por casa, que el día 6 de diciembre no se quede nadie sin votar, cada quien tiene que chequear su movilización y verificar”, dijo en un acto de campaña, pese a que en Venezuela el voto no es obligatorio.

El chavismo tiene desplegadas por todo el país  organizaciones estructurales que desempeñan tareas en las comunidades, que pueden ir desde la movilización de militancia hasta la vigilancia en la distribución de alimentos subsidiados y entregados por el régimen.

“La elección del 6 de diciembre es como un punto de inflexión entre lo que está ocurriendo y lo que va a ocurrir en nuestro país” continuó Cabello, que pidió a sus simpatizantes “hacer su trabajo”.

Cabello no explicó cómo harán la verificación, pero en el pasado el chavismo ha utilizado los “puntos rojos” en las proximidades de los centros electorales para vigilar de cerca a sus adeptos mediante el “carnet de la patria”, un censo paralelo que el régimen de Nicolás Maduro usa para entregar ayudas sociales.

El PSUV sin puntos rojos

Por su parte, el jefe de campaña del PSUV, Jorge Rodríguez, anunció el lunes que para las elecciones de este año no se instalarán los “puntos rojos”, porque llegaron a un acuerdo con la minoría opositora que participará en las elecciones.

Los comicios del próximo 6 de diciembre han sido cuestionados por la mayoría opositora del país, la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea (UE) pues consideran que serán una farsa.

La oposición rechaza las elecciones porque, entre otras cosas, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) intervino partidos críticos con el régimen de Maduro y puso al frente a antiguos militantes que habían sido expulsados y acusados de corruptos.