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EFE

La administración de Nicolás Maduro anunció este lunes 16 de noviembre el cierre de su embajada en Guatemala de manera definitiva el próximo jueves, debido a «decisiones impuestas por el Gobierno de Guatemala», según indicó la Cancillería del país suramericano en una nota consular.

En su mensaje, la Cancillería venezolana agregó que «procederá con el cierre de esta misión diplomática, con lo cual, se brindará atención al público hasta el jueves 19 de noviembre del presente año (…) únicamente para la entrega de documentos».

Consultada por Efe, la dirección de comunicación social de la Cancillería guatemalteca indicó no tener una postura oficial en referencia a la nota venezolana que señalaba al país centroamericano por «decisiones impuestas» que orillaron a esa misión a cerrar su sede.

El Gobierno de Guatemala, sin embargo, había roto relaciones diplomáticas con el Gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro, el pasado 16 de enero, apenas dos días después de que el nuevo gobernante guatemalteco, Alejandro Giammattei, tomara posesión del cargo.

Además, desde que en enero de 2019 el líder opositor Juan Guaidó se autoproclamara como presidente encargado de Venezuela, Guatemala no tardó en adherirse al reconocimiento internacional que comparten unos 50 países al político conservador venezolano.

El Parlamento venezolano, con mayoría opositora, por su parte, nombró en febrero de 2019 como representante diplomática en Guatemala a la periodista y politóloga María Teresa Romero, quien fue recibida con júbilo por las anteriores autoridades del Ministerio de Relaciones Exteriores de la nación centroamericana.

Asimismo, Romero entregó sus cartas credenciales el pasado 19 de octubre al actual presidente Giammattei, junto a otros siete diplomáticos, entre los que se encontraba el estadounidense William Popp y el español José María Laviña.

Según ha reiterado el Gobierno de Giammattei, Guatemala suspendió relaciones con Venezuela porque «no comparte ni la visión política ni ideológica ni las relaciones comerciales».

De hecho, aún como presidente electo en octubre de 2019, Giammattei intentó ingresar a Venezuela invitado por Guaidó, pero las autoridades locales le negaron la entrada por no presentar «credenciales y documentos de identidad» de su país, e intentar acceder con su pasaporte italiano.

«El hecho de que un presidente electo de una República independiente, pretendiese ingresar a otro país bajo una ciudadanía distinta a la del país donde ejercerá la Presidencia, llamó la atención de los funcionarios correspondientes, quienes procedieron a aplicar el protocolo de verificación de identidad», según explicó en octubre la Cancillería venezolana.

Giammattei iba acompañado en aquel momento por su secretario privado, Giorgio Bruni, y por el recientemente designado canciller, Pedro Brolo, en un viaje que no fue divulgado por sus canales de información, sino hasta producirse el desencuentro migratorio.

Venezuela afronta una crisis política y social que se acentuó después de que en enero de 2019 Guaidó se declarara mandatario interino, con el posterior respaldo de buena parte de los países del continente americano, con EE.UU. a la cabeza, y una veintena de naciones europeas.

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