La cifra de nuevos casos diarios se sitúa así por debajo de los 15.332 registrados el martes de la semana pasada y del récord de 23.542 nuevas infecciones el viernes.

Las autoridades sanitarias alemanas contabilizaron 14.419 nuevos contagios con coronavirus y 267 víctimas mortales en las últimas 24 horas, según datos del Instituto Robert Koch (RKI) de virología actualizados la pasada medianoche.

El RKI calcula que alrededor de 530.200 se han recuperado de la enfermedad y que en la actualidad hay unos 272.700 casos activos.

Los positivos contabilizados desde que se dio a conocer el primer contagio en el país a finales de enero alcanza los 815.746, con 12.814 víctimas mortales.

El número de pacientes con covid-19 en las unidades de cuidados intensivos ascendía ayer a 3.436, de los cuales 1.971 reciben respiración asistida, según datos de la Asociación Interdisciplinar Alemana de Cuidados Intensivos y Medicina de Urgencia (DIVI).

En el conjunto de Alemania, la incidencia acumulada en los últimos siete días se sitúa en 141,4 casos por cada 100.000 habitantes.

El factor de reproducción (R) que toma en consideración las infecciones en un intervalo de siete días respecto a los siete anteriores, y que refleja la evolución de contagios de hace 8 a 16 días, se sitúa en 0,97, lo que implica que cada cien infectados contagia a otras 97 personas.

Actualmente, 21.355 camas en cuidados intensivos se encuentran ocupadas y 6.950 están libres, aunque la mitad de los hospitales comunicaron la semana pasada «disponibilidad limitada o falta de disponibilidad» para atender a pacientes graves, debido a una escasez de espacio y, sobre todo, de personal especializado.

Merkel admitió que no fue posible consensuar un endurecimiento de las restricciones por las «diferencias sustanciales» al respecto de los «Länder», a los que compete su implementación.

La reunión ayer entre la canciller y los jefes de gobierno de los estados federados, en la que Angela Merkel pretendía acordar con los poderes regionales medidas vinculante más estrictas que las actuales se redujo finalmente a una serie de llamados a la población a minimizar los contactos.

El pasado día 2 entró en vigor un nuevo parón de la vida pública -más suave que el decretado en primavera- del que se esperaba fuera un «rompeolas» que aplane la curva de nuevos contagios, con el objetivo de lograr una incidencia acumulada por debajo de 50 por 100.000 habitantes.

Reunión

La canciller anunció, además, una nueva reunión con los líderes regionales la próxima semana, de la que deberá surgir un nuevo «concepto general» de larga duración para lograr el objetivo de rebajar de forma consolidada las nuevas infecciones.

Las restricciones actuales se traducen en el cierre de la gastronomía, el ocio nocturno, el deporte en sitios cerrados y la vida cultural durante al menos todo noviembre y la apuesta por mantener abiertas las escuelas y guarderías en la medida de lo posible. EFE