Este domingo 15 de noviembre fue realizada la necropsia de ley al cuerpo de Jack Pintado Sánchez, uno de los dos jóvenes asesinados durante la segunda marcha realizada en Perú en contra del entonces Gobierno de Manuel Merino.

Violeta Ayasta (@photo.gec)

Durante el procedimiento, según reseñó El Comercio, se le extrajo diez perdigones.

«Se trata de diez esferas de plomo-perdigones-”, dice parte del acta de la necropsia, que señala que las pruebas pasaran por una pericia fiscal para determinar si, en efecto, son perdigones u otros objetos.

El certificado además precisa que la muerte del joven fue a causa de los perdigones. Estos le ocasionaron cuatro heridas en la cabeza, dos en el cuello, dos en el tórax y dos en el brazo derecho.

Homicidio calificado

Ronald Gamarra, abogado de la familia del joven fallecido, dijo a El Comercio que la muerte de Pintado Sánchez es un homicidio calificado y hay responsabilidad penal tanto del que jaló el gatillo, quien ordenó que se utilizaran las armas y de quienes permitieron que se usaran ese tipo de municiones.

Aseguró que por la ubicación en donde le cayeron los perdigones a Jack, la persona que le disparó estuvo cerca de él: “La lógica te dice que cuanto más cerca está el tirador, más concentrados están los perdigones en el cuerpo; cuanto más lejos está el tirador, más espaciados están los perdigones”.

Asimismo, indicó que los perdigones se pueden usar en determinadas circunstancias, siempre que sean de goma y no de plomo, y que se recomienda que cuando se disparen, se hagan en el tercio inferior (piernas), todo lo contrario a lo que sucedió con Jack.

El exministro del Interior Gastón Rodríguez reconoció el uso de perdigones por parte de los policías contra los manifestantes el pasado fin de semana, pero señaló que eran perdigones de goma.

“El examen practicado lo desmiente. Por lo menos, en el caso de Jakc Bryan, se han utilizado perdigones de plomo”, manifestó Gamarra.