A las puertas de una nueva escasez de gasolina. Este es el panorama que enfrenta Venezuela a tres semanas del inicio del mes de diciembre.

El anuncio del usurpador Nicolás Maduro de una flexibilización general entre el 1 y el 31 de diciembre, contrasta en este momento con las largas colas de gasolina que vuelven a verse en Caracas, como ocurre desde marzo en el interior del país.

Para el ingeniero de petróleo y master de finanzas del Iesa, José Miguel Farías, las reservas de combustible del país llegarían hasta el 16 o 17 de noviembre.

Este cálculo lo basa en las palabras de Maduro, quien el 28 de octubre pasado dijo que Venezuela tenía reservas de gasolina para 20 días y que trabajaban con la poca producción interna llevarlas a un mes.

Incluso antes del incidente en la planta de Cardón (Edo. Falcón), la refinación de gasolina en el país es apenas el 5 % de la capacidad que tenía el parque refinador nacional.

“Estamos en puertas de una situación que podría volverse complicada para el cierre del año”, explicó Farías en entrevista con Efecto Cocuyo.

¿Más buques de Irán?

Aunque la administración Maduro ha paliado la escasez con la gasolina que importa de Irán, los últimos buques llegaron en septiembre y no hay anuncio oficial de un nuevo arribo de tanqueros con combustible persa.

“Los 20 días de reserva de gasolina se cumplirían alrededor del 16 o 17 de noviembre, estamos en fecha, para la proyección del gobierno, que puede llegar a pronunciarse la escasez en torno a esos días”, advirtió.

Pese a que las refinerías venezolanas en su mejor momento producían 1.300.000 barriles diarios de gasolina, esa cantidad a la fecha se ubica en torno a 50.000 a 60.000 barriles, que representa apenas la mitad de la demanda del parque automotor venezolano.

En Caracas las largas colas son intermitentes y se han pronunciado desde inicios de esta semana, pero la realidad en el interior del país es “caótica”, incluso antes la cuarentena nacional por la pandemia del coronavirus que se decretó en marzo pasado.

Impacto focalizado

Farías dijo que el anuncio de flexibilización general propuesto por Maduro solo llegaría a tener un impacto en Caracas y las zonas aledañas si se agrava la escasez de combustible.

Recordó que en los estados fronterizos es una escasez con más de cinco años y esto repercute en la actividad económica.

“Consecomercio decía que la actividad comercial iba a caer este año 65 %. Y   pequeños comercios y minoristas son los que más sufren por falta de gasolina, la precariedad de servicios y el confinamiento por el coronavirus”.

Agregó que “este plan de flexibilización llegaría a tener una pequeña normalidad en Caracas y las zonas aledañas, pero la realidad es que en el interior y estados fronterizos la situación siga siendo la misma. Habrá mayor libertad por la flexibilización del aparato comercial, pero al no haber combustible veo difícil que esto lleve a reactivar realmente el aparato comercial”, sostuvo.

Lamentó que la “situación caótica” del resto de Venezuela se mantenga en el corto y mediano plazo, porque no hay los recursos suficientes para reactivar el parque refinador venezolano, que a su juicio necesitaría hasta tres años para recuperar su normalidad.

Reactivación en El Palito

Este jueves, la agencia de noticias Reuters aseguró que se reactivó la producción de gasolina en la refinería de El Palito (Edo. Carabobo).

Según fuentes consultadas, la refinación en esta planta sería de 146.000 barriles diarios (bpd) de gasolina. La actividad se paralizó el fin de semana pasado, pero volvió a retomarse seis días después.

Reuters aseguró que en Cardón la capacidad de refinación es actualmente de 310.000 bpd.

Efecto Cocuyo

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