El opositor venezolano Leopoldo López, exiliado en España, afirmó este viernes que el equipo de Juan Guaidó está preparando “casa por casa” la consulta convocada entre el 5 y 12 de diciembre, para desacreditar las elecciones parlamentarias convocadas por el régimen de Nicolás Maduro.

En una teleconferencia organizada por el foro español Nueva Economía Fórum, López afirmó que la consulta planteada por Guaidó, presidente encargado de Venezuela, “es un ejercicio político de movilización” contra el “fraude del 6 de diciembre”.

El otro objetivo, añadió, es “abordar la protesta (contra esas elecciones) unitariamente”, y trabajar en pro de unas elecciones presidenciales y parlamentarias “libres, justas y verificables”, con las que “empezar a sanar nuestras heridas”.

López, exiliado en Madrid desde octubre tras salir clandestinamente de Venezuela, reconoció que la consulta supone “un inmenso desafío logístico”. En primer lugar porque el país está “paralizado por la pandemia”, además de sufrir una profunda crisis económica y humanitaria.

“Se está haciendo cuerpo a cuerpo, casa por casa”, con “el objetivo de no perder nunca la esperanza”, añadió sobre los preparativos de la consulta el opositor, mentor de Guaidó en el seno del partido Voluntad Popular.

El cálculo de Guaidó es que si los comicios legislativos del 6 de diciembre no son válidos, el Parlamento elegido en 2015 y de mayoría opositora seguiría estando vigente cuando concluya oficialmente su mandato el 5 de enero de 2021.

En este sentido, Leopoldo López aseguró que “Juan Guaidó es el líder de este proceso”, y espera que siga contando con el respaldo de los países que ahora lo reconocen como presidente encargado.

En la teleconferencia, el Nobel peruano de Literatura Mario Vargas Llosa se mostró escéptico respecto a la consulta, porque según él “la represión se ejercita de una manera sistemática”, y la oposición “va a tener muy pocas posibilidades de expresarse con verdadera libertad”.

El ex presidente del gobierno español Felipe González añadió a su vez que cualquier contacto futuro entre la oposición y “la tiranía” de Nicolás Maduro debe tener objetivos de “democratización”, e incidió en que a término, “el objetivo es que haya elecciones libres para la presidencia”.