FOTO DE ARCHIVO: El presidente de Samsung Electronics, Lee Kun-hee, en el centro, responde a las preguntas de los periodistas a su llegada a la sede de la empresa en Seúl el 1 de diciembre de 2010. REUTERS/Lee Jae-Won

Las acciones de Samsung Electronics Co Ltd y sus filiales subían el lunes después de que la muerte del presidente Lee Kun-hee, ocurrida un día antes, despertara la esperanza de movimientos de participaciones en la empresa, mayores dividendos y una ansiada reestructuración, dijeron analistas consultados.

Los inversores confían en que los imperativos de mantener el control de la familia Lee y el pago del impuesto de sucesión – estimado en unos 10 billones de wones (8.900 millones de dólares) solo por las acciones en empresas cotizadas – serán los catalizadores del cambio, aunque los analistas están divididos en cuanto a la dirección que tomará la transformación.

Las acciones de Samsung C&T y Samsung Life Insurance subían hasta un 21,2% y un 15,7% respectivamente, mientras que las de Samsung SDS y Samsung Engineering también subían. Samsung Electronics – la joya de la corona del grupo – subía un 0,5%.

El hijo y presunto heredero Jay Y. Lee tiene una participación del 17,3% en Samsung C&T, el holding de facto del grupo, mientras que el difunto Lee era el principal accionista de Samsung Life con un 20,76% del capital. “El impuesto de sucesión es exorbitante, por lo que los miembros de la familia podrían no tener otra opción que vender participaciones en algunas empresas no fundamentales” como Samsung Life, dijo el analista de NH Investment Securities Kim Dong-yang.

“Es probable que Samsung C&T considere aumentar los dividendos de la familia para sufragar un impuesto a la herencia tan alto”, dijo Jeong Dong-ik, analista de KB Securities.

Lee, de 78 años, murió el domingo, seis años después de su hospitalización por un ataque al corazón en 2014. Desde entonces, Samsung ha llevado a cabo una serie de ventas de participaciones y reestructuraciones para racionalizar el creciente conglomerado y consolidar el control del joven Lee.

Reuters