Leopoldo López permaneció año y medio en calidad de huésped en la Embajada de España en Caracas. (Archivo)

Por: Eduardo Flores

La salida de Leopoldo López de Venezuela dependía del éxito de la triangulación entre el interinato, el gobierno socialista de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias y el régimen de Nicolás Maduro.

Después de seis años de colaboracionismo con el régimen de Maduro e innumerables fracasos políticos, Leopoldo López, líder del partido de centro izquierda, Voluntad Popular, abandonó la Embajada de España en Caracas, donde permanecía desde el 30 de abril de 2019, tras el fracaso del “circo” llamado “Operación Libertad”.

Ya es oficial que tras haber pasado año y medio en la sede diplomática española en calidad de huésped, López vuela a Madrid, España, donde se reencontrará con su familia y vivirá una vida de lujos entre boliburgueses sancionados por el Departamento de Estado de Estados Unidos.

La triangulación

El pasado 15 de septiembre, minutos antes de salir al aire en mi programa semanal “Foro Contra El Socialismo” en Estado de Alarma TV, recibí un mensaje de una fuente confiable, en el que se me indicaba que estaba en marcha una triangulación entre el gobierno interino de Juan Guaidó, el régimen de Nicolás Maduro y el gobierno español de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. El epicentro de esta triangulación se encontraba en la Embajada de España en Caracas, con Leopoldo López como intermediario.

Al finalizar el programa me encontré con la sorpresa de que ya la triangulación había sido confirmada. El portal web Euro Efe aseguraba que Juan Guaidó había pedido a Europa las «condiciones mínimas» para celebrar una contienda electoral en Venezuela.

Ahora, al enterarme de la salida de López de Venezuela, me pongo en contacto de inmediato con mi fuente, quien me asegura que: “la salida de Leopoldo López de Venezuela dependía del éxito de la triangulación entre el interinato, el gobierno socialista de Sánchez e Iglesias y el régimen de Maduro. Eso también se pactó allí”.

¿Fuga o pacto?

No hubo fuga ni se burlaron los entes represivos del régimen como lo aseguró Juan Guaidó. Lo que hubo fue un pacto donde incluso se obtuvo el visto de Nicolas Maduro. Pues hay que tener claro que el régimen tiene el control y nadie mueve un dedo sin su autorización, es decir, Leopoldo sale a Madrid con la autorización de Maduro.

El dirigente de Voluntad Popular no burló el aparato represivo del régimen. El aparato represivo del régimen lo ayudó. Es absurdo intentar hacer creer que en medio de una pandemia alguien puede salir de una embajada custodiada por funcionarios del Sebín y el FAES, atravesar unos 900 km del país hasta llegar a la frontera y pasar al lado colombiano sin ser detectado. Recordemos que debido a la cuarentena las carreteras del país están militarizadas y solo transita quien cuente con un salvoconducto. Además, se requieren altas sumas de dinero en moneda extranjera para sortear las extorsiones que se presentan en el camino.

El gobierno español y el partido popular están en el juego

El gobierno socialista de Sánchez e Iglesias tiene una estrecha relación con el régimen de Maduro, pues arrastra los vicios del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero para hacerlos suyos y extender el legado de Hugo Chávez a Europa. Por esta razón se dan estos pactos, siendo justamente la salida de López el más reciente. De esta manera, desde España podrá interceder ante la Unión Europea para solicitar elecciones en Venezuela que oxigenen al régimen, así como aliviar las sanciones y evitar que Maduro caiga, ya que la eventual salida del poder de Maduro perjudicaría al gobierno español.

Hay que recordar que uno de los abanderados por Pablo Casado en el Parlamento Europeo es Leopoldo López Gil, padre de Leopoldo y quien recientemente hizo una jugada contraria a los intereses del país. López Gil le dio la espalda a una propuesta del partido Vox y prefirió “ablandar” una resolución contra el régimen de Maduro, ya que era el encargado de la negociación con los socialistas, entre ellos los representantes del PSOE y Podemos.

Ahora bien, luego de la reunión del pasado 3 de octubre en el Congreso español entre Pablo Casado, diputados de la Asamblea Nacional venezolana y Juan Guaidó –este último por video llamada– muchas cosas comenzaron a tener sentido.

La misión en España

En este segundo contacto con mi fuente, la información que obtuve fue que: ”Leopoldo López vuela a Madrid para colaborar con el gobierno de Sánchez e Iglesias, pero principalmente para ser el asesor político del líder del PP, Pablo Casado”. Información que cobra fuerza a leer el tuit que publicó Casado, tras conocerse la salida de Leopoldo López de Venezuela.

Todo indica que Leopoldo López tiene en España la misión de darle cátedra al PP sobre cómo hacer oposición a la medida de los intereses de Sánchez e Iglesias. Otro de los objetivos de López en España sería impulsar desde el exterior la consulta popular que promueve Juan Guaidó, ante la poca motivación de los venezolanos a participar en esta iniciativa que no es nueva. El 16 de julio de 2017, los venezolanos ya participaron en una consulta, cuyo mandato no se ha cumplido.


Eduardo Flores es analista político venezolano, coautor del texto Salvemos a Venezuela. También conduce el programa Foro contra el socialismo

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