Una estrategia política en 12 tuits:

1. Redefinir la figura de Presidente Interino. Este nos representa y debe dirigir una oficina centrada en la agenda internacional. Pero no tiene por qué ser el líder. Y no podemos creer que encabeza un gobierno pues no tiene cómo gobernar.

2. Elegir una dirección política. El liderazgo político cuenta con poca credibilidad. Una consulta ciudadana puede servir para elegir los 3 o 5 líderes que estarán al frente de nuestra lucha. No querer medirse sería poco democrático.

3. Acotar las legítimas aspiraciones presidenciales. Los líderes políticos deben acordar algún mecanismo que les permita, por ahora, cooperar y no competir. En democracia, las figuras de Presidente y Vicepresidente abrirán opciones.

4. Mantener las sanciones internacionales. La presión internacional ha generado importantes efectos pero ciertamente no ha logrado fracturar al régimen. Pero nadie puede asegurar que no contribuirá a hacerlo.

5. Coordinar la protesta social. Toda protesta social debe orientarse a atacar la causa última de nuestra tragedia: la dictadura de Maduro. Debe lograrse, además, que las protestas coincidan en el tiempo: prender una, dos, mil candelitas.

6. Aceptar la OPE (Operación de Paz y Estabilización) como posibilidad. No puede descartarse que los gobiernos de otros países lleguen a pensar que la dictadura cruzó la «línea roja», convirtiéndose en amenaza real a su seguridad nacional.

7. Diseñar la EPO (Estrategia de Participación Organizada). Tampoco puede descartarse la lucha, con apoyo internacional, por condiciones electorales y, de lograrse éstas, nuestra masiva votación. Sin esperar que la victoria será aceptada.

8. Prepararse para el «PEO». Tanto la OPE como la EPO suponen desencadenar crisis políticas. Es difícil imaginar una transición suave de la dictadura a la democracia. Maduro no aceptará perder unas elecciones y entregar el poder en paz.

9. Adoptar una perspectiva más amplia. La OPE y la EPO no son contradictorias. Se refieren a situaciones distintas y posibles. Ambas asumen que no podemos solos y que la dictadura saldrá del poder en una coyuntura crítica.

10. Darnos un respiro. Los ciudadanos debemos dejar de sembrar la discordia entre nosotros. Al actuar así le hacemos un favor a la dictadura. Debemos manejar nuestras diferencias con sensatez. No estar unidos no significa estar enemistados.

11. Preparémonos para la transformación. Existen planes sobre qué hacer luego de la dictadura. Pero la transformación de Venezuela es más que eso. Es cambiar también las creencias y actitudes que hoy nos hacen parte del problema del país.

12. Hacernos fuertes como sociedad. Desde ahora los ciudadanos tenemos que organizarnos para ayudar a dar forma a otro Estado. Uno que esté al servicio de nuestra libertad y que no esté capturado por grupos de interés de todo tipo.

@roca023

Autor: Roberto Casanova
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Benito Zambrano

Editor Jefe de Extra Venezuela