En una entrevista con el periodista Reynaldo Sietecase para el programa radial “La inmensa minoría”, en Radio con Vos, el ministro de Transporte de la Nación, Mario Meoni, señaló: “Los aviones tienen un sistema de aireación muy sofisticado que permite que los filtros que utiliza generen un aire puro permanente, un ambiente absolutamente aséptico que simula la misma situación que un quirófano”. La declaración del funcionario es verdadera.

Chequeado se comunicó con el jefe de Prensa del Ministerio de Transporte de la Nación, Brian Giménez, quien explicó que los aviones argentinos cuentan con un sistema de aire acondicionado que posee filtros especiales de alta eficiencia -HEPA, en inglés High Efficency Particulalate Air filters-.

“Este sistema utilizado por la industria permite la renovación constante del aire de la cabina, eliminando el 99,9% de bacterias y microbios que circulan, y hace del avión un lugar seguro”, señaló Giménez.

La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA, por sus siglas en inglés) explicó en un comunicado que los aviones modernos que tienen sistemas de filtración de aire de cabina equipados con filtros HEPA tienen un rendimiento similar a los utilizados para mantener el aire limpio en quirófanos de hospitales y salas blancas (salas con bajos niveles de contaminación) industriales.

“Estos filtros son muy efectivos para atrapar partículas tan pequeñas como bacterias y virus”, asegura IATA en concordancia con lo dicho por Meoni.

Carlos Rinzelli, ex piloto y especialista aeronáutico, explicó a Chequeado que “el filtro HEPA combinado con el aire de impacto que viene del exterior” da como resultado una efectividad del 99% en la eliminación de virus y bacterias dentro del avión. “Además, el avión tiene una renovación total del aire 24 veces por hora”, agregó.

Aun así, ¿hay riesgo de contagio dentro de un avión?

Salud con lupa -un medio digital dedicado a la salud pública en América Latina- explicó en esta nota que, si bien la posibilidad de encontrarse con el virus SARS-CoV-2 es permanente, “gracias a los sistemas de filtración del aire de la cabina, resulta más probable que haya algún riesgo de contagio fuera del avión que dentro de él”.

Según un estudio realizado por IATA, “sólo se registraron 44 casos de pasajeros contagiados durante un viaje en avión sobre 1.200 millones de pasajeros que utilizaron el transporte aéreo en lo que va del año”. La relación, en definitiva, es de 1 contagiado cada 27 millones de viajeros.

Por último, Gimenéz explicó a Chequeado el protocolo que llevan a cabo para la higiene de los aviones.

El personal asignado, provisto de equipamiento de protección, realiza el procedimiento de limpieza y desinfección antes y después de cada vuelo. Las tareas se intensifican en las zonas de alto contacto como asientos, apoyabrazos, mesas rebatibles, cinturones de seguridad y pantallas de entretenimiento. También se realiza un trabajo minucioso en baños, cestos de residuos y puertas. El protector del apoyacabeza, las cartillas de seguridad y las bolsas de mareos son reemplazados luego de cada vuelo.

Como afirma la nota de Salud con lupa, las medidas de protección para los pasajeros dentro de un avión incluyen “usar cubrebocas KN95 durante todo el trayecto, llevar toallas húmedas con alcohol y gel para usarlos después de tocar alguna superficie y evitar el contacto con las personas”.

“El protocolo que tienen que seguir los pasajeros es el básico que tenemos en todos lados: el distanciamiento, la higiene”, señaló Giménez. Además, al ascenso de los aviones se les entrega a los pasajeros un barbijo tricapa y quedan momentáneamente suspendidos los servicios de comidas y bebidas, la revistas, mantas y almohadas.

Benito Zambrano

Editor Jefe de Extra Venezuela