Ante la necesidad por generar ingresos con los qué llevar alimentos a sus hogares, muchos comercios recurren a estrategias que les haga llegar más clientes.

Por: La Prensa Táchira

Unos hacen ofertas, ponen lindas promotoras, mientras que otros apelan a los llamados “arrastradores”.

Siendo éste un término conocido en la vecina ciudad colombiana de Cúcuta, el arrastrador no es más que alguien que se dedica a captar clientes en los alrededores de los negocios, mostrándoles a los potenciales clientes parte de los productos que se ofertan en el local.

Zapatos, carteras, bolsos y ropa son la mercancía que por excelencia ofertan estas personas. Suelen ubicarse en esquinas o a mitad de cuadra con muestras en mano para así captar clientes.

Tal es el caso del señor Joaquín García, quien trabaja en una tienda de zapatos del centro de la ciudad. Asegura que la baja en las ventas durante la semana de radicalización, lo obligó a él y a otros compañeros a “arrastrar” clientes hacia la zapatería, para evitar que las ventas se desplomen.

“La gente en San Cristóbal no se acuerda de que en Cúcuta arrastran a la gente hacia los negocios. Bueno, como sabemos que eso genera ventas, decidimos aplicarlo aquí. No somos los únicos. Muchos negocios lo hacen ya”.

Comentó García que de acuerdo a lo vendido, obtiene una comisión extra a la de su salario, por lo que se motiva a llevar más clientes y a procurar que la venta se concrete. “Depende del precio de los zapatos.

Mientras más caros son, más comisión me dan”, dijo el vendedor. Añade que hay días buenos y otro no mucho.

Un ejemplo de ello fueron los diez mil pesos que recibió por comisión el miércoles, mientras que el lunes, llevó 20 mil pesos extras a la casa. “Todo es cuestión de suerte”.

Explica que esto solo se da en la semana de cuarentena, pues deben mantener los negocios cerrados, pero igual deben trabajar porque de la venta de los zapatos dependen muchas familias. En la semana de flexibilización, Joaquín está atendiendo dentro del local.

Asegura que deben mantenerse alertas, ya que el paso de guardia y policías es constante en el centro de la ciudad, por lo que cuidan que en los negocios no se aglomeren personas, para así poder trabajar sin inconvenientes.
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