La Catedral Metropolitana de Guatemala reabrió este domingo sus puertas para los fieles católicos tras ocho meses de cierre por la covid-19, con un aforo máximo de 66 personas.

EFE

Previo a la apertura, los fieles católicos guatemaltecos debieron seguir desde casa las misas y actividades religiosas por las transmisiones en directo que realizaba cada parroquia o iglesia en sus respectivas redes sociales, debido a las restricciones vividas en el país a causa de la pandemia.

Al haber cambiado el nivel de alerta de la Ciudad de Guatemala, que pasó de rojo a naranja, el Arzobispado decidió abrir la Catedral Metropolitana en cinco sesiones distintas este domingo.

Según las restricciones, en alerta naranja solo se permite una persona por cada cuatro metros cuadrados dentro de las iglesias, por lo que los números varían dependiendo del tamaño de los edificios religiosos.

Además, el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social establece que los servicios deben ser de menos de una hora de duración, mantener las puertas y ventanas abiertas y realizar servicios especiales (exclusivos) para personas mayores de 60 años o de alto riesgo a la enfermedad del coronavirus.

En alerta roja, como se encuentran 122 municipios de los 340 que hay en Guatemala, los servicios como bautizos y matrimonios se limitan a menos de 10 personas, con menos de una hora de duración.

En la primera homilía del día, el reverendo José Luis Colmenares enfatizó que la capital del país continúa «en color naranja», por lo que agradeció a los fieles por «cuidarse los unos a los otros».

También, se congratuló por la apertura del espacio con el límite reducido, pues «si ya están abiertos los espacios deportivos y hasta las cantinas, cómo no íbamos a estar abiertos nosotros».

Durante la misa, los feligreses no tienen permitido retirarse la mascarilla, se provee de alcohol en gel y se establece una distancia de máximo dos personas por banca, en lugares señalizados por el personal.

La señora Irma de Morales, ayudante de servicio de la iglesia, que resguardaba la puerta de ingreso de la Catedral y que brindaba alcohol en gel y tomaba la temperatura de la gente dijo a Efe que regresar a misa en persona era como «volver a la vida».

Agregó que estaba «realizada» pues haber dejado atrás esos ocho meses de servicios a distancia fue la culminación de «la esperanza que nunca perdimos».

Hasta el momento Guatemala no cuenta con ningún municipio en color de alerta verde, considerada por las autoridades como «la nueva normalidad».

Además de los 122 municipios que permanecen en la alerta máxima (roja), hay 121 en naranja y 97 en amarilla.

El país centroamericano contabiliza 101.360 casos positivos acumulados de la covid-19 y 3.530 personas fallecidas a causa de la enfermedad.

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Glaudimar Hurtado Flores

Glaudimar Hurtado Flores

Periodista.