William Anseume, presidente de la Apusb. | Foto: Elsa Pilato

El coordinador de Vente Venezuela en el municipio Guaicaipuro señaló que le parece muy extraño que cada vez que aumentan las protestas o las debilidades políticas del régimen se incrementan las fallas eléctricas:

“Llama la atención, y mueve a especulación maquiavélica, por aquello de piensa mal y acertarás, el hecho de que siempre que se incrementan las protestas, y el mes de septiembre fue el de mayor cantidad de movilizaciones de reclamo ciudadano en el año en el país, aumentan como por arte de magia las ya inclementes y desconsideradas fallas en la distribución de electricidad. En Venezuela no se sabe cuál sevicio es el peor: el de atención y protección en salud en medio, además, de una pandemia; el de alimentos, cada vez más costosos; el de la seguridad, el de gasolina y gas, el del agua que hasta sucia llega en los Altos Mirandandinos y especialmente en Guaicaipuro y falta en todo el estado Miranda; la educación, la seguridad, los huecos y derrumbes y fallas de borde, la telefonía y el internet, el transporte. Cada quien llevará su medida en la tabla de lo más malo y decadente; pero lo de la electricidad pareciera ser a drede, orientado a paralizar las protestas, a que la gente se mantenga desinformada, a que no pueda cargar los teléfonos para comunicarse, a que no tenga acceso al Internet o la telefonía fija, a que, en fin, se ocupe de la casa, de la nevera, de la protección de los bienes y de la seguridad de la familia. Resulta insólito el tiempo y el modo como se trastorna la electricidad en Guaicaipuro, especialmente en Los Teques, en Cecilio Acosta y Paracotos, justamente las parroquias más pobladas, qué casualidad”.

Continuó el dirigente político: “Así como puede uno recordar que en plena marcha a Miraflores mientras disparaban y mataban los esbirros a los marchistas interrumpieron la información con una cadena nacional, igualmente ahora les da por quitar la luz para aislar y ocupar en otras cosas más elementales a la gente; es otra manera terrible de afectar el derecho humano a la información y a la manifestacion. Cada vez que se incrementan las protestas o las debilidades del régimen, aumentan los cortes eléctricos, aumentan sino las cadenas nacionales de quien funge de presidente o sus adláteres. No es normal, aunque sí habitual y no tenemos que habituarnos jamás a ello, que en un país se vaya la luz durante más de diez horas en varias regiones, con cortes de tres y cuatro oportunidades diarias. Esto luce planificado. No es sólo consecuencia de la falta de mantenimiento, de la falta de inversión o de las lluvias. Hay un juego macabro con los cortes eléctricos para afectar a la ciudadanía. Esto debe acabarse y la única forma de que acabe es con la salida del poder de tanto irresponsable y de tanto atentador permanente contra con los derechos humanos de los venezolanos”.

Claudia Arriaga Amengual

Claudia Arriaga Amengual

Escribidora