Una instalación petrolera flotante e inactiva frente a la costa este de Venezuela está siendo reparada, según una persona familiarizada con el asunto, mientras imágenes que muestran la embarcación cargada de crudo inclinada han suscitado preocupaciones sobre posibles peligros ambientales.

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La unidad flotante de almacenamiento y descarga Nabarima es operada por la empresa conjunta Petrosucre, entre la estatal venezolana Petróleos de Venezuela y la italiana Eni. Petrosucre suspendió la producción poco después de que Washington sancionara a Petróleos de Venezuela en enero de 2019.

Cerca de 1,3 millones de barriles de crudo Corocoro quedaron atascados en el barco, que se encuentra en el Golfo de Paria, ubicado entre Venezuela y Trinidad y Tobago. Las sanciones han privado a Petrosucre de su principal comprador de crudo Citgo Petroleum Corp, filial de refinación de Pdvsa en Estados Unidos.

Actualmente, una tripulación está realizando un extenso trabajo de reemplazo de válvulas en el barco, según una persona familiarizada con el asunto que habló bajo condición de anonimato.

Un portavoz de Eni dijo el viernes que la compañía buscaba descargar crudo del barco y había solicitado “luz verde” al gobierno de Estados Unidos “para evitar cualquier riesgo de sanciones”.

Eni ha considerado formas de descargar crudo del barco, algunas de las cuales requerirían aprobación de las autoridades estadounidenses debido a las sanciones. Pdvsa dijo en septiembre que la instalación estaba en condiciones “satisfactorias”.

Gary Aboud, secretario ejecutivo del grupo ambiental Fishermen and Friends of the Sea, de Trinidad y Tobago, dijo que está preocupado por un posible derrame de petróleo, que devastaría los medios de vida de los pescadores del país. “Si esto cambia, todos pagaremos las consecuencias en las próximas décadas”, sostuvo.

Mas del FSO NABARIMA. Golfo de Paria

Posted by Arturo R. Zea on Friday, October 16, 2020

Reuters