El presunto asesinato de un bebé de apenas 15 meses de nacido a manos de su padrastro, en San Rafael de El Piñal, fue aclarado por funcionarios del Eje de Investigaciones Contra Homicidios del estado Táchira, que lograron atrapar al presunto responsable, quien para tratar de encubrir su terrible acto intentó simular un accidente, argumentando una caída, lo cual fue rápidamente desmontado por los detectives del Cicpc que conocieron de caso.

El comisario general Wílmer Uribe Guerrero, director del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas en el estado Táchira, dirigió las investigaciones de manera conjunta con el inspector Denny Abreu, jefe del Eje Contra Homicidios, y dijo que los detectives se movilizaron una vez que recibieron información sobre el ingreso al hospital de San Rafael de El Piñal de un bebé sin signos vitales.

El pequeño, identificado como M. Peña Rivero, de nacionalidad venezolana, natural de San Rafael de El Piñal y con residencia en la urbanización Villa Paraíso, de apenas 15 meses de nacido, fue ingresado al referido nosocomio con evidentes señales de violencia, producto de maltrato infantil, que fueron detectadas por los médicos de guardia y de inmediato lo notificaron a las autoridades, informando que el niño había llegado sin signos vitales.

De inmediato se conformó una comisión Contra Homicidios, que se trasladó al sitio para el levantamiento del cadáver e inicio de las investigaciones. A pesar de que se observaron hematomas, laceraciones y otras lesiones en el cuerpo del menor, se hizo necesario su traslado a la morgue del Hospital Central de San Cristóbal para la respectiva autopsia y determinar las causas de muerte. Se corroboró que, efectivamente, se trataba de un caso de violencia infantil.

Los investigadores comenzaron su trabajo en el lugar de los hechos y tras comprobar que el niño había sido trasladado hasta el hospital por su progenitora, fueron en busca de ella a fin de obtener mayores detalles sobre lo sucedido. La mujer dijo que el sábado 10 de octubre, en horas de la mañana, debió salir de su residencia, en la urbanización Villa Paraíso, para realizar algunas diligencias y había dejado al bebé bajo los cuidados de su concubino, un panadero de 23 años de edad, identificado como E. A. Santos Muñoz, de nacionalidad venezolana, a quien le encargó lo cuidara.


Explicó que horas después, cuando regresó a su casa, el hombre le manifestó que el niño se había caído en el baño y sufrió algunas raspaduras, pero que lo dejara tranquilo, ya que estaba dormido. La mujer, ante la versión de su pareja y padrastro del pequeño, fue a revisarlo y se percató que tenía problemas para respirar, por lo que de inmediato corrió con él hasta el hospital de San Rafael de El Piñal, donde ingresó sin signos vitales.

En ese momento, los médicos que lo recibieron advirtieron a los funcionarios del Cicpc que el niño presentaba hematomas en varias partes del cuerpo y señales de maltrato infantil.

Los investigadores del Eje Contra Homicidios iniciaron la búsqueda del panadero, Santos Muñoz, a fin de conocer su versión. Las sospechas aumentaron debido al nerviosismo del sospechoso y las contradicciones en que incurrió. Asimismo, se hizo una inspección en la vivienda donde ocurrieron los hechos, particularmente de la sala de baño, donde supuestamente el niño había sufrido una caída accidental.

Los detectives, comandados por el comisario Uribe y el inspector Abreu, rápidamente averiguaron la verdad y determinaron que el sospechoso agredió físicamente al niño en repetidas oportunidades y lo sumergió en un tanque de agua, en castigo por lo que consideró era un mal comportamiento por parte del menor. Cuando se percató que había fallecido, urdió un plan para tratar de encubrir el crimen y engañar a las autoridades, simulando un accidente, lo cual fue rápidamente desmontado por los expertos en investigaciones de homicidios, que procedieron a su arresto como sospechoso en caso de infanticidio.

Se conoció en medios policiales, sin entrar en detalles, que la autopsia reveló graves lesiones internas que causaron el fallecimiento del niño.

Una vez que se practicaron las diligencias pertinentes se procedió al arresto del sujeto, en la sede del Cicpc, donde permanece en calidad de depósito, a las órdenes de la Fiscalía XVI del Ministerio Público.

La Nación