En un hecho sin precedentes, entre el 8 y 22 de septiembre, el Ejército de Brasil realizó la llamada Operación Amazonia, que consistió en ejercicios militares para simular una guerra en localidades cercanas a Venezuela. Así lo dieron a conocer medios de ese país suramericano cuando difundieron el miércoles un comunicado del Ministerio de

Vale destacar que Mike Pompeo, secretario de Estado de EEUU visitó Brasil el 18 de septiembre (durante los ejercicios), y llegó específicamente a Roraima; estado fronterizo con Venezuela y vecino del estado Amazona, desde donde llamó a derrocar al Gobierno del presidente Nicolás Maduro.

Trascendió que el Ejército de Brasil emitió el comunicado enviado al diario O Globo en el que reconoció la realización del ejercicio, luego de que el medio apelara a la Ley de Acceso a la Información para determinar cuánto se había gastado.

El portal especializado en asuntos militares Forte indicó que la operación se concentró en las ciudades de Manacapuru, Moura y Novo Airão, en, “en un radio de 100 a 300 kilómetros de la capital Manaos”, en el estado norteño de Amazonas, es decir, a menos de 900 kilómetros de la frontera entre Venezuela y Brasil.

El comunicado del Ejército brasileño indica que, sólo en “combustible, horas de vuelo y transporte”, los ejercicios costaron cerca de 6.000.000 de reales (unos $1.070.000) y fue una maniobra castrense inédita para simular una guerra entre dos países amazónicos.

El portal de noticias Prensa Latina reseñó que “los militares decidieron crear un campamento de guerra en el que un supuesto ‘país rojo’ invadió a uno azul, por lo cual fue necesario expulsar a los invasores”.

Analistas aseguran que tal escenario es “una evidente referencia a Venezuela y la continuación de la secuencia de ataques y provocaciones del Gobierno ultraderechista de Jair Bolsonaro”.