La última previsión de la Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria), es que para finales de este 2020, un 60% de sus empresas agremiadas están en riesgo de cerrar definitivamente, debido al contexto actual que enmarca una crisis económica sin precedentes en la república venezolana, sumado a la pandemia del coronavirus que mantiene la economía en una larga pausa, y a las restricciones que impuso Maduro para no dar continuidad a la dolarización bancaria que se venía dando en el país caribeño.

Adán Celis, presidente de Conindustria, dijo en una rueda de prensa que, aunque hay expectativas de cambios con el poder Ejecutivo, «deseos no empreñan», por lo que mientras no se concrete un cambio de políticas públicas, se seguirán cerrando centros comerciales, industrias y empresas.

«Aquí no estamos pidiendo lanzar un cohete al espacio», sino condiciones mínimas para trabajar, dijo Celis.

Desbalance con importadores

El dirigente industrial explica lo complicado que es para el empresario venezolano, competir con las importaciones debido al desbalance que existe para el inversionista nacional. «Nosotros no tenemso miedo a las importaciones, pero queremos competir en condiciones iguales. Aquí, por las importaciones, no se paga tasa, ni IVA, ni permisos sanitarios con los que nosotros, los productores nacionales, sí tenemos que cumplir», puntualizó.

Aunque reconoce que no es nada fácil, Celis recomienda intentar no sólo producir sino además buscar adherirse a la importación.

«Una de las cosas que tienen que hacer las empresas es buscar mercados en el exterior», concluyó Celis.

El último informe de Conindustria, publicado en junio de este año reveló que la baja demanda nacional, los excesivos impuestos, así como la escasez de combustible y la precariedad de los servicios básicos, siguen dando problemas al sector manufacturero venezolano.

Los resultados de la Encuesta Cualitativa de Coyuntura Industrial correspondientes al I trimestre del 2020 evidencian la situación dramática que atraviesa la industria nacional, cuya operatividad sigue cayendo de forma sostenida. Durante este período, la utilización de la capacidad instalada bajó a 18,1%, lo que representa una disminución en 3 puntos con relación a la medición realizada durante el último trimestre de 2019, cuando se situó en un 21%.

De acuerdo con el estudio que trimestralmente lleva a cabo la Confederación Venezolana de Industriales – Conindustria, el 60% de los encuestados prevé que, de mantenerse el actual contexto económico, su empresa no podrá seguir operando durante un período mayor a 12 meses, lo que se traduce en una mayor pérdida de empleos directos e indirectos que genera el sector. El 24% estima que podrá seguir operando por 1 a 2 años, mientras que solo el 16% considera que su industria continuará funcionando durante más de 5 años.

En Venezuela el dato que refleja el drama que ha vivido el sector industrial desde que comenzó la revolución bolivariana, indica que el país pasó de tener más de 12.400 establecimientos industriales en el año 1997, «generando casi 700 mil puestos de trabajo», a disponer de poco más de 2 mil empresas en diciembre del 2019.

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