El coronavirus continúa campando a sus anchas por medio mundo, mientras que los expertos trabajan en la búsqueda soluciones que consigan frenar pandemia que ya suma más de 39 millones de infectados y de 1,1 millones de muertos en todo el mundo. Pero hay un país que lo está pasando realmente mal: Irán. No en vano, es la primera localidad de todo el planeta que no solo ha tenido una primera oleada muy dura y una segunda severa, sino que está viviendo ya la tercera oleada… y está siendo más grave que las anteriores.

En estos momentos, muchos países se encuentran peleando por tratar de detener los últimos rescoldos de la primera oleada, mientras que otros muchos lugares del planeta se encuentran sumidos en plena segunda ola, tratando de evitar que los efectos sean mayores que los de la primera. Pero Irán se encuentra sumido en una tercera oleada con unas durísimas consecuencias y en un momento tan complicado que está llevando al límite los servicios sanitarios del país, que se encuentran prácticamente desbordados en la actualidad.

El caso de Irán es curioso y puede servir de ejemplo para muchos otros países, entre ellos España. Durante la primera oleada, en su momento más grave llegaron a tener unos 2.200 casos diarios de contagiados; durante la segunda oleada, su récord negativo tuvo lugar el pasado 22 de septiembre, cuando se superaron los 3.574 casos diarios; este miércoles, 14 de octubre, Irán ha roto todas las barreras con 4.830 nuevos casos diarios de covid-19, tal y como muestran los registros de Universidad Johns Hopkins.

Los datos de este miércoles en el país persa muestran que es el día de mayor contagios por coronavirus desde que el SARS-CoV-2 llegara a nuestras vidas, pero el problema no se queda ahí: de hecho, los 279 muertos registrados en las cifras oficiales suponen el dato más alto de fallecidos registrado por esta enfermedad, que ya casi alcanza los 30.000 muertos por la pandemia. Pero estas terribles cifras podrían ser aún mucho mayores: según ‘BBC’, el 20 de julio, cuando el Ministerio de Salud reportaba 14.405 fallecidos totales, ellos tuvieron acceso al registro gubernamental en el que se mostraban casi 42.000 víctimas.

De hecho, los datos obtenidos por el medio británico dio lugar a que el viceministro de Salud iraní, Iraj Haririchi, confesara que el número de muertos real es significativamente más alto que el que muestra las cifras oficiales. La explicación que ofreció es que Irán solo contabiliza el número de fallecidos por covid-19 sí se les ha hecho una PCR con resultado positivo. Pero esos registros estiman que muchas otras personas fallecidas durante la pandemia también pudieron haberlo hecho por esta enfermedad, pudiendo ser entre 1,5 y 2,2 veces más alto el número total de muertes.

Mujeres paseando por la calle en Teherán. (Reuters)
Mujeres paseando por la calle en Teherán. (Reuters)

Pero, ¿que ha hecho mal Irán para que cada oleada de covid-19 haya sido mucho más grave que la anterior? El principal problema está relacionado directamente con la fatiga de la población, además de la toma de una serie de decisiones que han provocado que la sociedad se relaje en cuanto a las medidas de precaución. Con el paso de las semanas, muchos iraníes han decidido, por su cuenta y riesgo, no cumplir con las medidas básicas de protección, un hecho que ha provocado que el virus siga campando sus anchas por el país persa y que los repuntes de casos de contagios vayan en aumento.

El problema es que el exponencial número de casos está llevando al personal médico al agotamiento extremo, al mismo tiempo que el número de suministros básicos para contener la pandemia se reduce de manera importante. Pero, además, los expertos critican que algunas de las órdenes no sido tomadas por científicos, sino directamente por el gobierno sin tener en cuenta su opinión, lo que ha podido generar nuevos focos de repunte: «Algunas decisiones no fueron tomadas por los expertos, como la reapertura de escuelas o el anuncio de protocolos que la gente no estaba obligada a seguir», aseguró Mohammad Reza Zafarghandi, jefe de la Asociación Médica iraní, en declaraciones a ‘The Guardian’.

En la actualidad, 27 de las 31 provincias de Irán están consideradas como zonas rojas ante el exponencial aumento de los casos de covid-19, siendo el lugar más afectado la capital, Teherán. De hecho, otra de las críticas que se les achaca a las autoridades es el escaso castigo impuesto por no cumplir con las normas sanitarias: de hecho, salir a la calle sin mascarilla ‘solo’ supone una multa de unos 5,5 euros. Poco o casi nada para evitar que la gente se eche a la calle en un país que vive la tercera hora del coronavirus y que, al menos oficialmente, ya suma 29.870 fallecidos.