El exministro de Defensa de México, Salvador Cienfuegos, usó su poder en el cargo para proteger al cártel de los hermanos Beltrán Leyva, dirigiendo operaciones militares contra grupos rivales e incluso encontrando transporte marítimo para enviar drogas, dijeron fiscales estadounidenses.

Reuters 

Cienfuegos Zepeda, arrestado en el principal aeropuerto de Los Ángeles el jueves, aceptó sobornos a cambio de protección que incluía advertir a los miembros del cártel sobre las investigaciones de Estados Unidos, según fiscales en Nueva York que lo acusaron de cuatro cargos de tráfico de drogas y uno de lavado de dinero.

La detención del militar retirado de 72 años se produce a poco de las elecciones presidenciales de Estados Unidos. El mandatario Donald Trump, que busca un segundo mandato, ha hecho de la represión a los cárteles de la droga una prioridad, aunque sin grandes avances desde que asumió el poder en 2017.

El arresto de Cienfuegos, apodado “El Padrino” y “Zepeda” por su segundo apellido, tras una acusación fechada en agosto de 2019 que fue clasificada hasta que estuvo bajo custodia estadounidense, marcó la primera vez que un exministro de Defensa mexicano ha sido acusado y detenido.

Su caída tendrá implicaciones de gran alcance para la guerra contra las drogas en México, que ha sido liderada por las fuerzas armadas durante más de una década.

“A cambio del pago de sobornos, permitió que el cártel H-2 (Beltrán Leyva), un cártel que habitualmente se dedicaba a la violencia generalizada, incluida la tortura y el asesinato, operara con impunidad en México”, dijeron los fiscales estadounidenses en un expediente judicial.

El cártel, liderado originalmente por los hermanos Beltrán Leyva, es una organización criminal nacida en el estado noroccidental Sinaloa. Inicialmente, estuvo aliado con el Cártel de Sinaloa, del apresado Joaquín “El Chapo” Guzmán, pero posteriormente se enfrentaron a sangre y fuego.

Tras conocer sobre la detención, que no fue informada a autoridades del país latinoamericano, según fuentes del Gobierno, el presidente Andrés Manuel López Obrador calificó el caso de “muy lamentable” y prometió limpiar las Fuerzas Armadas, aunque respaldó su liderazgo actual.

“Si se demuestra que hay una red, una relación de complicidades y si salen a relucir nombres, ya sea de civiles o de militares (…) van a ser suspendidos en tanto se termine el proceso de investigación y en caso de ser responsables se procederá en contra de ellos”, dijo el mandatario el viernes.

No obstante, expresó su confianza en los actuales secretarios de Defensa y de Marina, y en las Fuerzas Armadas en general, que definió como fundamentales para el desarrollo nacional y un pilar del Estado.

Alto, de rostro y mirada severa, Cienfuegos alguna vez prometió combatir el narcotráfico y era considerado intocable, como todo mando castrense en un país donde el Ejército ha participado activamente en la lucha contra el crimen organizado en los últimos tres mandatos presidenciales, incluido el actual.

AL SERVICIO DE UN CÁRTEL

Los fiscales estadounidenses aseguran que habría vínculos muy estrechos entre Cienfuegos y el cártel Beltrán Leyva, fundado por primos de “El Chapo” Guzmán.

Su protección ayudó al cártel a enviar toneladas de cocaína, heroína, metanfetaminas y marihuana a Estados Unidos sin una interferencia significativa del Ejército mexicano, dijeron los fiscales en un memorando que acompaña a la acusación en el Tribunal del Distrito Este de Nueva York.

De acuerdo con los documentos judiciales, que citan evidencia interceptada de teléfonos celulares, Cienfuegos se aseguró de que las operaciones militares no tuvieran como objetivo al cártel, y enfocó las ofensivas en grupos rivales.

También está acusado de presentar a los principales líderes de la pandilla a otros funcionarios mexicanos a cambio de sobornos.

Entre las miles de comunicaciones interceptadas, según los fiscales estadounidenses, había muchos mensajes directos entre Cienfuegos y un alto líder del cártel Beltrán Leyva, incluidos algunos en los que el militar retirado habló sobre su asistencia histórica a otra organización del narcotráfico.

Está previsto que Cienfuegos comparezca ante un tribunal de Los Ángeles más tarde el viernes antes de ser trasladado a Nueva York, donde los fiscales esperan que sea procesado en las próximas semanas.

Desde que llegó al poder en diciembre de 2018, López Obrador ha ido otorgando progresivamente cada vez más poder a los militares, ratificando su incorporación previa a la lucha contra la delincuencia organizada con una reforma legal y entregándoles obras de infraestructura centrales de su gestión.

Cienfuegos es el segundo alto jerarca mexicano del aparato de lucha contra el narcotráfico aprehendido en Estados Unidos en los últimos meses, tras la captura de Genaro García, exsecretario de Seguridad Pública durante el mandato de Felipe Calderón entre 2006 y 2012.

García, de 52 años, se ha declarado inocente en un juicio de participar en un esquema de sobornos multimillonarios para proteger al Cártel de Sinaloa, dirigido por el ahora encarcelado Joaquín “El Chapo” Guzmán.

López Obrador explicó el viernes que la detención de Cienfuegos “tiene que ver con el mismo juzgado de Nueva York que lleva los asuntos de García Luna y, anteriormente, que tuvo que ver con los asuntos de Guzmán”, sin dar más detalles.

Seguir leyendo…

Glaudimar Hurtado Flores

Glaudimar Hurtado Flores

Periodista.