El comisionado de la secretaría nacional de la Organización de los Estados Americanos (OEA) para la crisis de migrantes y refugiados venezolanos, David Smolansky, alertó este jueves sobre el crecimiento de la migración interna en Venezuela. El dirigente subrayó que la situación podría seguir empeorando, en medio de la pandemia de coronavirus.

Smolansky se pronunció sobre un video donde cientos de ciudadanos intentan abordar botes para migrar desde la localidad de Pedernales a Tucupita, la capital del estado Delta Amacuro. Este movimiento migratorio se da a causa de la crisis humanitaria y de los  servicios públicos, la cual es aún más grave en las zonas rurales de Venezuela.

Venezuela destaca en el panorama mundial por una severa crisis migratoria, en la que más de cinco millones de ciudadanos partieron hacia otras latitudes. Sin embargo, ante el cierre de las fronteras por el régimen de Nicolás Maduro, la situación podría cambiar.

Smolansky, por ende, analizó que este tipo de migración interna será más regular, mientras que no se abran las fronteras. Es decir, ante la imposibilidad de partir hacia Colombia, Perú u otro de los destinos, los ciudadanos optarán por dirigirse hacia localidades donde haya mejores condiciones de vida.

“Cientos de venezolanos en Pedernales toman un bote desesperadamente para trasladarse a Tucupita. Huyen del colapso de los servicios. En pleno COVID-19, mientras la frontera siga cerrada, será más común la migración forzosa interna”, explicó.

Crisis de los servicios en Venezuela

Los servicios públicos venezolanos han manifestado deficiencias desde hace varios años, pero en este año 2020 se han profundizado. Las fallas en el suministro de productos públicos generó protestas en todo el país, donde los ciudadanos exigen al régimen mejoras en las condiciones de vida.

Las fallas eléctricas son regulares en gran parte del país, incluso en Caracas, una ciudad que había recibido tratamiento especial por el régimen. Además, las constantes manifestaciones por agua y gas doméstico evidencian los graves problemas en el suministro de estos productos elementales para el día a día de los ciudadanos.

En este contexto, el régimen mantiene cerradas las fronteras del país, tanto por tierra como por aire, como medida para evitar más contagios de coronavirus. No obstante, también provocó que posibles migrantes no tengan otra opción que replantear su futuro.

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