La asociación civil Kapé Kapé demanda justicia para los 13 pemones detenidos desde hace 10 meses por su presunta participación en el asalto al Batallón 513 de Infantería de Selva de la Gran Sabana en Bolívar.

De acuerdo con la ONG, ocho de estos penones están detenidos desde el pasado 22 de diciembre, luego de entregarse a las autoridades. A los otros cinco los detuvieron entre el 28 y 39 de diciembre por las fuerzas de seguridad del Estado.

Según el fiscal de la administración de Nicolás Maduro, Tarek William Saab, los pemones son acusados de los delitos de “conspiración para destruir la forma política republicana, terrorismo, sustracción de armas de fuego o municiones en resguardo y asociación”.

«Familiares de los detenidos han denunciado que fueron golpeados, incluso frente a ellos y permanecieron incomunicados y aislados durante 50 días desde el momento de su detención. Las violaciones a sus derechos continuaron con el atraso de sus audiencias de presentación. Ninguno de ellos fue presentado en el plazo legal de 48 horas correspondientes, irregularidad que convierte los casos en detenciones arbitrarias, según ha denunciado reiteradamente la organización Foro Penal», precisó Kapé Kapé.

Además, en mayo de este año, los 13 pemones fueron trasladados al Internado Judicial Rodeo II sin autorización de la autoridad judicial a cargo del caso.

«A los vicios legales del caso se suma que la detención de estos 13 pemones contradice la medida de protección a los indígenas de esta etnia dictada por la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) tras el ataque a la comunidad de Kumaracapay en la Gran Sabana en el marco de la llegada de la ayuda humanitaria que dejó como saldo final 8 muertos, decenas de heridos y centenas de indígenas desplazados hacia Brasil», denunció.

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