La ciudad de Urachiche, estado Yaracuy, por mucho tiempo fue bastión de apoyo al Psuv. Allí, una emisora comunitaria transmitió durante todo el mes de septiembre llamados a protestar por la falla de los servicios públicos y la falta de gasolina.

En un marcado contraste con las típicas protestas callejeras antigubernamentales, el hombre que condujo la manifestación fue el activista Edito Hidalgo, del partido Tupamaro, un estrecho aliado del presidente Nicolás Maduro.

«Nuestro pueblo tiene derecho a vivir. Queremos eficiencia en los servicios públicos», dijo Hidalgo a Reuters en la sede municipal de la localidad de 20.000 habitantes, flanqueado por decenas de manifestantes que exigían un mejor acceso al agua, la luz y combustible.

En entrevistas con una decena de personas en Urachiche y los pueblos cercanos de Yaritagua y Chivacoa, los residentes describieron la ira y el cansancio por la lucha diaria por arreglárselas sin servicios básicos.

Hidalgo, en una entrevista telefónica, dijo que la marcha que encabezó no tenía relación con las manifestaciones que siguieron, y dijo que los ciudadanos están enojados por la falta de servicios básicos y la dificultad para obtener alimentos.

«Nuestra marcha fue totalmente pacifica. Nuestro pueblo anda con los ojos muy hondos porque no tiene proteína», agregó.

Los funcionarios del Partido Socialista dicen que los problemas con los servicios públicos son el resultado de las sanciones de Estados Unidos destinadas a obligar a Maduro a dejar el cargo y con frecuencia acusan a los líderes de la oposición de orquestar la violencia callejera.

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Ismael Zorrilla Jiménez

Ismael Zorrilla Jiménez

Periodista. Marketing Digital. Manejo de redes.