La presidenta de Bolivia, Jeanine Áñez, homenajeó a los militares que asesinaron a Ernesto «Che» Guevara hace 53 años.

EFE

Para Áñez, estos militares fueron unos «héroes»: «Expreso con orgullo y satisfacción mi sincero desagravio a la memoria de estos héroes bolivianos«.

Además consideró que en esa oportunidad su país dio una lección al mundo de que en su territorio no hay espacio para dictaduras.

«La lección que dimos los bolivianos al mundo con la derrota y la muerte del Che Guevara en Bolivia es que la dictadura comunista aquí no tiene paso. Ni la comunista, ni la fascista, ni la populista, ninguna dictadura pasará ni echará raíces en esta nación… Lo que jamás permitirá la tradición republicana del pueblo boliviano es la instalación de la tiranía», indicó.

Esta política boliviana, quien asumió el poder luego de la renuncia de Evo Morales, encabezó un acto en la ciudad de Santa Cruz, donde homenajearon a los exmilitares que combatieron la guerrilla hace más de 50 años.

El Che Guevara abandonó Cuba y se puso al frente del movimiento guerrillero en Bolivia, donde peleó durante siete meses hasta que resultó herido, lo capturaron el 8 de octubre de 1967 y ejecutaron al día siguiente.