Naudy Torres, presidente de Sindicato de obreros de Institutos Educacionales (SOIE) y Elio Gudiño, en representación del personal administrativo introdujeron, este jueves 8 de octubre, documentos ante la Inspectoría del Trabajo  y la Defensoría del Pueblo.

Un grupo de empleados acompañó a los dirigentes sindicales así como Luis Marín, del Sindicato de Empleados de la Gobernación del estado Lara.

“Derecho que no se defiende, derecho que se pierde” fue la consigna de los trabajadores.

Los derechos de los obreros  son vulnerados. Asimismo, que el patrono no les dota de implementos, situación que afecta a poco más de 7 mil trabajares, dependientes tanto del Ministerio como de la Gobernación,dijo.

 “Pretenden que con un cepillo barran cuatro y cinco personas, lo que obligaría a turnarse, hay instituciones en donde no tienen ni una mopa”, agregó.

Igualmente, Elio Gudiño, en representación del personal administrativo, dijo que las secretarias deben comprar bolígrafos, borradores, entre otros implementos de trabajo.

“El sueldo no alcanza para comprar ni un kilo de harina de maíz”, se quejaron los trabajadores.

“Cuando el estudiante requiere una constancia o que se imprima algún documento deben costearlo”

Planteles no han sido desinfectados

Torres aseguró que los planteles educativos no han sido desinfectados y tampoco han dotado al personal de equipos de bioseguridad para prevenir la covid-19.

Los dirigente sindicales, Elio Gudiño y Naudy Torres denuncian que derechos de los trabajadores son vulnerados.

En tales condiciones, basándose en el  decreto presidencial  de estado de alarma por la pandemia del covid-19 el cual exhorta a “quedarse en casa”. Asimismo, la  Lopcymat, cuestionan el llamado del patrono a reincorporarse a las labores.

Torres acusó a directores y supervisores circuitales  de obligarlos a cumplir horario.  “A través de whatsapp nos piden que vayamos a los planteles a colaborar”.

 Sin embargo, luego que hacemos el trabajo y pedimos permiso para retirarse es dicen que deben cumplir horario.

Funcionarios policiales les preguntaron si estaban protestando, y se mantuvo vigilante.

“Pagamos para trabajar”

Torres, dijo además que la mayoría de obreros  vive distante de los planteles, y antes de la pandemia, los trabajadores “se rebuscaban” para subsistir y pagar el pasaje. “Estamos pagando para trabajar”.

Ahora con la escasez de transporte y el alto costo del servicio, la movilización es aún más difícil. Nosotros hemos solicitado al patrono reubicar a los trabajadores en plateles cercanos a sus domicilios y no han dado repuestas.

 @auritarosacastillo.
Foto: Ángel Zambrano

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