La organización encargada de administrar el tesoro público de Estados Unidos implementó penalidades hacia entidades bancarias iraníes (Flickr)

El Departamento del Tesoro de EE. UU. sancionó este jueves a las principales entidades bancarias de Irán por estar ligadas a financiación de terrorismo y el desarrollo de misiles y armas nucleares. «La acción de hoy para identificar el sector financiero y sancionar a dieciocho importantes bancos iraníes refleja nuestro compromiso de detener el acceso ilícito a dólares estadounidenses», se lee en el informe de prensa emitido por el organismo.

En dicho informe se aclara que la imposición de la medida es contra el régimen iraní y no contra sus ciudadanos. Así lo afirma el secretario del Tesoro, Steven T. Mnuchin: «Las acciones de hoy continuarán permitiendo transacciones humanitarias para apoyar al pueblo iraní». Y agrega, «el Gobierno de Estados Unidos reconoce y comprende la necesidad de que tanto las exportaciones humanitarias comerciales como las transacciones humanitarias accedan al sistema bancario de Irán, y esta acción no interfiere con esa capacidad».

El funcionario indicó que las sanciones continuarán hasta que Irán frene su apoyo a actividades terroristas y finalice sus programas nucleares. De esta manera, la administración de Donald Trump realiza un nuevo golpe a las operaciones criminales originadas en Medio Oriente. A partir de esta medida, se bloquearán las propiedades o activos que estos bancos tienen en el país americano o bajo el control de estadounidenses.

De drogas al lavado de dinero

La decisión de hoy va de la mano con las reiteradas denuncias sobre grupos rebeldes y criminales en el continente. La más conocida es Hezbollah . Desde los inicios de Hugo Chávez en Venezuela, esta organización ha tejido una red que ha logrado afianzarse bajo la dictadura de Maduro. Corrupción, asilo a terroristas e incluso vínculos con la guerrilla son sólo algunas de la larga lista de nexos.

Según información publicada en un informe de Atlantic Council, las organizaciones terroristas iraníes han logrado tanta influencia en Venezuela que incluso tienen bases de operaciones logísticas para llegar a otras regiones y establecer nexos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en Colombia.

Los vínculos están a la vista de todo el mundo. Criminales iraníes han llegado incluso a ocupar cargos diplomáticos. Tal es el caso de Ghazi Nasr al Din —cercano a Tarek El Aissami— quien fue ministro consejero de Venezuela en Siria. En 2015 fue calificado por el FBI como sospechoso de terrorismo al tiempo que se lo acusaba de vender drogas para financiar al Hezbollah, reseñó en ese momento El Nuevo Herald.

El último criminal en ser sancionado por EE. UU. fue Samark López, principal testaferro de El Aissami. López ha mantenido numerosos negocios turbios en el país sudamericano a través de la estatal Pdvsa y de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), programa del régimen para subsidiar comida en zonas populares de Venezuela.

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