Durante 12 años, el chavismo ha controlado en la sombras al mayor exportador de soya de ese país andino.

Primer Informe

El Gobierno interino presidido por Juan Guaidó inició acciones para recuperar activos venezolanos que fueron adquiridos de forma furtiva por empresas filiales de PDVSA en Bolivia.

La presidenta de la junta directiva de Monómeros Colombo Venezolanos, Carmen Elisa Hernández, informó sobre el inicio de un proceso de investigación con el propósito de rescatar los activos de la gigante soyera boliviana Gravetal.

Esa empresa, el mayor exportador de soya de Bolivia, fue comprada con dinero público venezolano en 2008. La compra se realizó en el más estricto hermetismo e incluyó la designación de un ex exdiputado del Movimiento al Socialismo, el partido de Evo Morales, como presidente de la organización.

“[El rescate de activos]es lo que hemos venido haciendo con Monómeros o con Citgo (Petroleum Corporation), en los países donde el presidente Juan Guaidó está reconocido”, dijo Hernández a la Agencia de Noticias Fides.

Monómeros Colombo Venezolanos, que opera en Colombia y es de las más importantes del mercado de fertilizantes en ese país, ya vivió ese proceso.

Esa organización fue adquirida por PDVSA en 2006. Desde mayo 2019, se encuentra bajo el control de funcionarios designados por el diputado Juan Guaidó, reconocido por Colombia como presidente legítimo de Venezuela.

Compra en las sombras

Hernández dijo que de acuerdo a la documentación encontrada, Monómeros Internacional,  es parte de la empresa matriz que fue utilizada para la transacción de Gravetal.

En julio de 2008, la empresa Inversiones de Capital Inversoja compró el 99% de las acciones de Gravetal y las colocó en calidad de garantía a Monómeros Internacional.

En agosto del mismo año, Pdval (Productora y Distribuidora Venezolana de Alimentos) obtuvo el 99%  de las acciones de Gravetal endosadas al portador y asumió también las acreencias originadas en el préstamo a Inversoja.

El proceso de rescate emprendido en empresas como Monómeros o Citgo, va a ser replicado en Bolivia con Gravetal, S.A, un gigante del sector agroindustrial, dijo Carmen Elisa Hernández, presidenta de la junta directiva de Monómeros Colombo-Venezolanos.

Desde entonces, un grupo de funcionarios y exfuncionarios de los gobiernos de Hugo Chávez, Nicolás Maduro y de Evo Morales han controlado durante 12 años a Gravetal.

Esa empresa es considerada un gigante agroindustrial en el rubro de las oleaginosas, uno de los más competidos del agrícola mercado internacional.  Ha vendido en la última década más de 1.800 millones de dólares, incluidas cuantiosas sumas en materia prima a empresas públicas venezolanas.

En la página web de la exportadora se afirma que en 2008 “empresarios bolivianos” compraron la compañía. Nada se dice sobre el impulso y los recursos millonarios que empresas filiales de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) detrás de esa transacción.

La estatal petrolera venezolana dio préstamos millonarios a Inversiones de Capital Inversoja, cuando esa firma tenía tres semanas de ser creada y contaba con menos de $15.000 de capital.

La inversión de PDVSA permitió que Inversoja adquiriera el 99% por ciento de las acciones de Gravetal.

Corrupción bolivariana

Estos negocios entre los gobiernos de Venezuela y Bolivia a través de Gravetal fueron parte de los esquemas de cooperación entre Chávez y Morales heredados por Maduro.

Se calcula que hasta 5.000 millones de dólares de dinero público venezolano fueron a parar a esquemas de asistencia financiera con Bolivia.

Todos estos hallazgos son parte de una investigación colaborativa denominada Chavismo INC. realizada en alianza entre Transparencia Venezuela, la plataforma latinoamericana de periodismo CONNECTAS y la Alianza Rebelde Investiga (ARI).

En el proyecto participaron periodistas en Venezuela, Estados Unidos, España, Nicaragua, El Salvador, República Dominicana, Argentina y Uruguay.

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