Wall Street ya se estaba preparando para unas elecciones estadounidenses singularmente turbulentas, pero la noticia de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, diera positivo por coronavirus (covid-19) agrega otra fuente de nerviosismo al panorama.

Tras el anuncio, el pasado viernes 02 de octubre, el índice S&P 500 cayó hasta un 2%. El yen y los bonos del Tesoro, a menudo vistos como refugios en tiempos de tensión del mercado, subieron. El petróleo también presentó reducciones, cayendo el barril de WTI un 3.8% y ajustándose en un precio de US$37,25.

De igual manera, algunos de los principales índices del continente europeo sintieron el bajón. El DAX cerró con un retroceso de 0,33% y el Euro Stoxx 50 con una baja de 0,10%. Ftse 100 terminó con un alza de 0,39%, el Ibex 35, con 0,35%; y el CAC 40, con 0,02%; según datos derivados del diario La República.

Los nervios, pocos días después de un debate caótico entre Trump y su rival demócrata Joe Biden, sugieren que el período previo a las elecciones de noviembre podría ser una prueba para los inversores que ya se estaban preparando para un período turbulento después de la votación.

El economista y director de la firma consultora Aristimuño Herrera & Asociados (AH&A), César Aristimuño, indicó que no es la primera vez que una noticia de carácter político estremece al mercado financiero. Por eso no es de extrañar, como acotación del analista, que hace 57 años, el día del asesinato del presidente de EE.UU John F. Kennedy, la bolsa se moviera a la baja, con apenas una contracción en niveles de 2%, pero a los pocos días volvió la confianza y la subida del mercado.

Sin embargo, Aristimuño explicó que más allá de los hechos políticos, las caídas de los mercados bursátiles están impulsadas tanto por el pánico de los inversores como por cualquier otro factor económico subyacente. Indicó que las expectativas juegan un rol determinante en el mercado bursátil.

«El mercado bursátil norteamericano es fuerte y sólido (…) la historia ha corroborado este hecho», expresó Aristimuño en entrevista con Shirley Varnagy en Onda, La Superestación.

Vale destacar que con la internacionalización de los mercados bursátiles y la aparición de los sistemas electrónicos, los desplomes pueden extenderse muy rápidamente por todo el mundo, lo que puede magnificar el colapso de los mercados.

Para el economista venezolano, la bolsa de valores de Nueva York no muestra síntomas de debilidad y las reacciones del mercado, en medio de la pandemia, no debieran significar mayores consecuencias para Estados Unidos ni para la economía mundial, debido a que los mercados han soportado bastante bien la crisis, incluso la recuperación de otros altos dirigentes políticos como Boris Johnson o más recientemente el caso de Silvio Berlusconi, primer ministro de Italia.

En ese sentido, estima que para el segundo semestre del año 2021, la economía mundial tomará impulso para iniciar realmente un proceso de recuperación, que llevará un largo periodo.