Imagen de archivo de una vista aérea de un río y un tramo de tierra deforestada en la amazonía cerca de Porto Velho, en el estado de Rondonia, Brasil. 14 de agosto, 2020. REUTERS/Ueslei Marcelino

Un grupo de ocho países europeos está instando al Brasil a que adopte “medidas reales” para combatir la creciente deforestación de la selva tropical amazónica, que contraviene el deseo de Europa de abastecerse de alimentos y otros productos de manera sostenible.

El grupo de países denominado Alianza de las Declaraciones de Ámsterdam, actualmente liderado por Alemania, envió el martes una carta abierta al vicepresidente de Brasil, Hamilton Mourão, en la que expresó su preocupación por el hecho de que Brasil esté retrocediendo en su anterior y sólido historial de protección del medio ambiente.

“Mientras que los esfuerzos europeos tienen como objetivo lograr cadenas de suministro libres de deforestación, la tendencia actual de aumento de la deforestación en Brasil está haciendo cada vez más difícil para las empresas e inversores cumplir con los criterios ambientales, sociales y de control”, señaló la carta de dos páginas.

“Los países que se reúnen en el marco de la Alianza de las Declaraciones de Ámsterdam esperarían un compromiso político renovado y firme del gobierno brasileño para reducir la deforestación, que se refleje en medidas concretas y oportunas”.

Mourão, quien lidera los esfuerzos de protección de la Amazonía del gobierno brasileño, no respondió inmediatamente a una solicitud de comentarios a través de su oficina de prensa.

Mourão ha tratado de asegurar en reuniones con inversores europeos este año que Brasil está adoptando medidas suficientes, entre ellas la de instituir una prohibición de 120 días de los incendios en el Amazonas.

La Alianza de las Declaraciones de Ámsterdam, cuyo objetivo es suministrar a Europa materias primas libres de deforestación, incluye a Alemania, Francia, Dinamarca, Italia, los Países Bajos, Noruega y el Reino Unido. Bélgica, que no es miembro de la asociación, también firmó la carta.

La deforestación en la selva amazónica de Brasil ha aumentado un 34,5% en los 12 meses hasta julio, el período oficial que Brasil usa para medir la deforestación anual, según datos preliminares del gobierno.

Los defensores del medio ambiente culpan a las políticas del presidente derechista Jair Bolsonaro, que alienta el desarrollo de la región, lo que envalentona a madereros, ganaderos y especuladores de tierras ilegales.

Bolsonaro dice que el desarrollo es necesario para sacar a la región de la pobreza.

Reuters