• El gobierno venezolano utiliza las redes sociales para controlar la información y llegar a suprimir derechos humanos fundamentales

IPYS Venezuela, agosto de 2020. En la actualidad, las campañas de manipulación son puestas en marcha desde el poder en redes sociales. Todo parece indicar que el autoritarismo y la desinformación tienen una relación simbiótica y estrechamente vinculada en los ecosistemas digitales. El objetivo de todo esto es tejer los hilos del debate público e imponer narrativas que satisfagan los intereses propios. “La dictadura del hashatg” es el más reciente trabajo del Instituto Prensa y Sociedad de Venezuela, IPYS Venezuela, que ahonda en esta temática, haciendo énfasis en el caso venezolano.

El reporte parte de un estudio realizado por la Universidad de Oxford en 2019, el cual “recopiló evidencias de campañas de manipulación de redes sociales organizadas formalmente en 70 países”. Esta investigación determinó que  “Venezuela se ubica en el puesto Nº 12 del mundo con tropas cibernéticas que cuentan con gran capacidad para generar desinformación en redes sociales”.

“La dictadura del hashtag” explica cómo se genera y activa la campaña de desinformación en Venezuela, cuyo gobierno “utiliza la propaganda digital

como una herramienta de control de la información para, entre otros fines,  desacreditar a la oposición política y suprimir derechos humanos fundamentales”. El trabajo de IPYSve detalla que en el país existen tropas cibernéticas que “diseñan campañas de desprestigio, escándalos distractores y cortinas de humo para alejar los temas importantes o reemplazar escándalos”. Asimismo, estos grupos que actúan en las plataformas sociales “hackean a sus adversarios y usan la información privada para manipularlos o silenciarlos a su favor”.

La investigación también concluye que Facebook es  la plataforma más usada para organizar campañas de propaganda digital y que Twitter es un medio clave en tal propósito. En Twitter, el hashtag o etiqueta es convertido en “tendencia” por medio de tropas cibernéticas, un proceso que constituye el punto de partida de la desinformación en esa red. Además de ello, señala que “desde 2018, se ha encontrado evidencia de una mayor actividad de las tropas cibernéticas en las plataformas que comparten imágenes y videos, tales como Instagram y YouTube”. También sostiene que se ha hallado evidencia de tropas cibernéticas organizando campañas por aplicaciones de mensajería instantánea, como WhatsApp.

En “La dictadura del hashtag”, se aportan cifras del ecosistema de la desinformación en Venezuela, como por ejemplo, que “en enero 2020 Twitter suspendió cuentas asociadas con el gobierno y el ejército de Venezuela, incluido el Ministerio de Petróleo del país y el comando operativo de las Fuerzas Armadas”. Igualmente, en el reporte se explica que tópicos, como la Patria, el Bolivarianismo y el Socialismo del Siglo XXI, constituyen los pilares del storytelling chavista-madurista de los últimos 20 años. El trabajo, además, indica que “existe una alineación entre las narrativas de Rusia, Cuba y Venezuela al momento de promover la desinformación”.

Investigación: Marianela Palacios
Edición: Claudia Machillanda
Diseño: Alimie Torres

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