Un juez rechaza un acuerdo de 19 millones para compensar a las víctimas de Harvey Weinstein

Varias mujeres que sufrieron acoso y agresión sexual mientras trabajaban para el malogrado productor de cine Harvey Weinstein, condenado por violación y otros cargos en febrero, recibirán casi 19 millones de dólares (casi 17 millones de euros) en el marco de una demanda colectiva, ha informado la fiscal general de Nueva York. «Harvey Weinstein y The Weinstein Company le fallaron a sus empleadas mujeres. Después de todo el acoso, las amenazas, la discriminación y la discriminación de género, estas supervivientes recibirán finalmente algo de justicia», ha dicho Letitia James en un comunicado.

Los datos: los pagos, que deben ser aprobados por dos tribunales, son resultado de una demanda interpuesta contra el exproductor de cine —que actualmente se encuentra en prisión— y el estudio The Weinstein Company. La demanda establece que Weinstein «pidió o forzó a empleadas mujeres a establecer contactos sexuales no deseados para mantener sus empleos o avanzar en sus carreras».

Sin embargo, la resolución no ha estado exenta de polémica. Un abogado de varias víctimas de Weinstein ha criticado el acuerdo propuesto. Douglas Wigdor —entre cuyas clientes está Tarale Wulff, una camarera que dijo en el juicio de Weinstein que él la violó en su apartamento de Nueva York en 2005— describió el acuerdo como «una completa traición». Según el letrado, en virtud del acuerdo Weinstein «no acepta responsabilidad por sus acciones» y no pagará con su propio dinero. Wigdor también ha dicho que el pacto impide que las víctimas que no quieran aceptarlo intenten otras vías de compensación y que por lo tanto lo objetará en el tribunal.

La declaración de la fiscal general no ha mencionado un acuerdo por 25 millones de dólares (más de 22 millones de euros) alcanzado con docenas de mujeres en diciembre.

Weinstein fue declarado culpable en febrero de acto sexual criminal y violación, en un veredicto clave para el movimiento #MeToo. La sentencia que le fue impuesta días después —23 años de prisión— terminó de tumbar de su pedestal al exproductor de cine de 68 años, que ha sido acusado de comportamiento sexual agresivo por casi 90 mujeres, incluidas Angelina Jolie y Salma Hayek.