New York Times: El coronavirus arrasa con una familia de Nueva Jersey

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Grace Fusco, madre de 11 hijos y abuela de 27 nietos, solía sentarse en la misma banca de la iglesia cada domingo, rodeada por casi una docena de miembros de su extensa familia italoestadounidense. Las comidas de los domingos convocaban a una multitud aún mayor en su casa en el centro de Nueva Jersey.

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El jueves 12 de marzo, otro hijo que había contraído el virus, Vincent Fusco, también falleció, dijo Roseann Paradiso Fodera, familiar de los afectados.

Ahora, su clan se ha vuelto a reunir motivado por un dolor indescriptible: Fusco, de 73 años, murió el miércoles 18 de marzo por la noche tras contraer el coronavirus, horas después de que su hijo falleciera por el virus y cinco días después de la muerte de su hija, según contó una pariente.

La hija mayor de Fusco, Rita Fusco-Jackson, de 55 años, de Freehold, Nueva Jersey, perdió la vida el viernes 13 de marzo; la familia se enteró de que había contraído el virus después de su muerte. El hijo mayor de Fusco, Carmine Fusco, de Bath, Pensilvania, murió el miércoles, dijo Paradiso Fodera.

Otros tres hijos permanecen hospitalizados, dos de ellos en estado crítico, dijo Paradiso Fodera, quien aparte de ser prima de Fusco también es la abogada de la familia y actúa como su portavoz.

Cerca de otros 20 parientes están en cuarentena en sus casas, esperando los resultados de las pruebas y rezando en aislamiento, incapaces de reunirse para llorar su profunda pérdida colectiva. Los amigos están haciendo lo que pueden desde lejos.

Grace Fusco, de Freehold, murió después de pasar el miércoles “gravemente enferma” y de respirar con la ayuda de un ventilador, sin saber que sus dos hijos mayores ya habían sucumbido, explicó la abogada.

“Es tan lamentable”, añadió. “Ni siquiera pueden cumplir su duelo como normalmente se hace”.

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“Si no están conectados a un respirador, están en cuarentena”, dijo Paradiso Fodera.

Pero el devastador efecto del virus en una sola familia se considera tanto desconcertante como raro.

A mediados de marzo al menos 10.822 personas habían dado positivo al coronavirus en todo Estados Unidos, además de Washington, D.C., y tres territorios habían dado positivo en las pruebas de coronavirus, y al menos 172 habían muerto, según una base de datos de The New York Times.

Paradiso Fodera aseguró que los hermanos menores de la mujer también gozaban de buena salud antes de contraer el virus.

La comisionada de salud del estado, Judith M. Persichilli, dijo que Fusco-Jackson no tenía problemas de salud subyacentes.

No estaba claro si Grace Fusco, una mujer robusta, tenía problemas de salud subyacentes.

“Son jóvenes, y no tienen ninguna enfermedad subyacente”, dijo Paradiso Fodera.

La familia tiene lazos estrechos con la industria de las carreras de caballos cerca de Freehold Raceway. Algunos entrenaban caballos, otros los usaban para competir. El padre de los hijos, Vincenzo Fusco, se dedicó a esas actividades, según su obituario.

Ella y cuatro de sus hijos estaban siendo atendidos en el Centro Médico CentraState en Freehold, a una hora al sur de Manhattan, relataron sus familiares. Carmine Fusco murió en un hospital de Pensilvania cerca de su casa, dijo Paradiso Fodera.

El primer hombre de Nueva Jersey en morir ha sido identificado como John Brennan por un amigo cercano y por el personal de Yonkers Raceway, la pista de carreras donde trabajaba.

Una persona que tuvo contacto con un hombre que murió en Nueva Jersey el 10 de marzo (la primera víctima mortal relacionada con el coronavirus en el estado), había asistido a una reunión reciente de la familia Fusco, explicó Persichilli.

“Lo que era una fiesta para la mayoría de la gente para ellos era una cena normal”, dijo antes de enumerar los nombres de un árbol genealógico que incluye a 27 nietos.

Paradiso Fodera dijo que la reunión era una cena común y corriente de martes por la tarde.

“No puedo enfatizar lo suficiente sobre cuán importante es asumir la responsabilidad personal y evitar incluso las reuniones pequeñas”, declaró Persichilli durante una sesión informativa para los periodistas el 15 de marzo.

Se cree que la reunión del 3 de marzo es la fuente del virus, y la información sobre el número de personas infectadas en esa ocasión condujo a las advertencias apremiantes que hizo Persichilli durante ese fin de semana en las que condenó incluso las pequeñas reuniones con amigos o familiares.

Afirmó que los funcionarios están en el proceso de evaluar los historiales médicos de los pacientes para buscar pistas acerca de por qué la enfermedad progresó tan rápido y fue tan potente.

James Matera, director médico del Centro Médico CentraState, dijo que había discutido la singularidad de tratar a tantos miembros de una misma familia con el comisionado de salud del estado y los funcionarios de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés).

Fusco-Jackson murió un día antes de que su prueba de coronavirus diera positivo.

“No sé si es una cosa de la cepa”, conjeturó Matera. “Consideraría a estas personas en particular como casos inusuales”.

Fusco-Jackson, madre de tres hijos, también cantaba en el coro, coordinaba las bodas de la parroquia y era voluntaria en el club de jardinería de la iglesia, dijo monseñor Sam Sirianni.

Sus parientes están instando a los funcionarios de CentraState o de los CDC a realizar una autopsia para saber más sobre cómo el virus mató a Fusco-Jackson. Ella gozaba de buena salud, dijeron, y daba clases de educación religiosa en San Roberto Belarmino, la iglesia católica a la que asisten muchos miembros de esa extensa familia en Freehold.

“Significa que me vuelco al Señor aún más”, aseguró Sirianni. “Lo que me vino a la mente la semana pasada fue: ‘Señor, salva a tu pueblo’. Y ese ha sido uno de mis mantras cuando voy a rezar”.

La iglesia ha sido desinfectada concienzudamente desde entonces, y Sirianni, como todos los miembros del personal de la parroquia, se encuentra en cuarentena ante la posibilidad de que haya estado expuesto al virus.

El 17 de marzo, Matera dijo que además de los que han dado positivo en las pruebas de coronavirus en CentraState, un hospital de tamaño mediano que funciona como una organización sin fines de lucro, 27 miembros de la comunidad que se habían hecho la prueba del virus esperaban los resultados.

Admitió que le costaba aceptar que no podía visitar a los enfermos en CentraState.

Si las pruebas se entregaran más rápidamente, se podría dar de alta a más pacientes.

Sostuvo que el largo tiempo de entrega de los resultados de las pruebas deja a los pacientes con incertidumbre y constituye una carga para los limitados recursos del hospital. Los pacientes que a final de cuentas podrían dar negativo en las pruebas de coronavirus, y estar lo suficientemente sanos para salir del hospital, se mantienen en aislamiento.

Los parientes de Fusco-Jackson también creen que una prueba más veloz habría podido cambiar algo en su tratamiento.

“Eso libera las camas”, dijo Matera. “Reduce la ansiedad del personal”.

Susan C. Beachy colaboró con investigación.

“No la atendieron como un caso confirmado porque todo está muy retrasado”, opinó Paradiso Fodera. “Es una gran burocracia. El tiempo de los resultados de las pruebas es importante.

Tracey Tully cubre Nueva Jersey. Se unió al Times en 2018 como editora sénior. Anteriormente cubrió el gobierno de la ciudad y del estado en The Daily News, Albany Times Union y el Jersey Journal. @traceytully
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